CAFE TACUBA

 

 "Soy el que nunca miras,  
soy el que nunca escuchas  
siempre estoy detrás de lo que ves"  

 

 

"C" 

Década Principal:

90's 

Eras Principales:

90's Rock En Ñ: La Era de Oro

2000 Rock En Ñ: La Dispersión

Miembros Clave:

Rubén Albarrán. Vocalista 

Emmanuel del Real (Meme). Tecladista

Quique Rangel. Bajista

Joselo Rangel. Guitarrista 

Canciones Clave:

Maria, Las Batallas, Las Persianas, Ojalá que Llueva Café, Ingrata, Chilanga Banda, El Baile y el Salón, Aunque No Sea Conmigo, No Controles, Muerte Chiquita, Olor a Gas, Eres, Seguir Siendo, Volver a Comenzar, Como Te Extraño, Eo, Esta Vez, Déjate Caer

 

Café Tacuba NO es de mis bandas favoritas de rock en español. No soy definitivamente un gran fan de ellos, y a pesar de que tengo casi toda su discografía y siguen bastante vigentes, no me he esforzado por ir a uno de sus conciertos. Por encima de ellos considero sin titubear a Soda. Apenas por debajo de ellos estimo a Caifanes, y a pesar de que tuve el privilegio de ver al Hernández, Sabo, Markovich y CIA en vivo, y de que ellos son mi banda mexicana favorita for ever and ever, no puedo sino sincerarme y aceptar que los Cafetos son superiores musicalmente a los Caifos. Analizando esta cuestión, creo que este es un fenómeno a nivel nacional, y no sé si a nivel Latinoamericano. Si le preguntas a cualquier clasemediero semiconocedor de rock nacido en México cuál es la mejor banda surgida entre el Bravo y el Usumascinta, creo que invariablemente la respuesta será Caifanes, y la segunda probablemente sea Café Tacuba. En caso de que la respuesta sea Panda, Maná o anexos, no llega ni a semiconocedor. La diferencia tal vez radica en que en este caso muchos confunden (y me incluyo) “La mejor” con “La más querida”.

Café Tacuba, o los ahora “Café Tacvba” son la mejor banda de rock en México. Punto. Casi me duele aceptarlo, pero al comparar discografías resulta más claro que el agua. Cafeta quizá no está en el ojo del huracán como lo estuvieron los Caifanes. Nunca se han metido en polémicas públicas que abarquen primeras planas. Más bien son discretos, y las pocas notas que aparecen de ellos en los diarios son respecto a las críticas favorables de sus discos, al último cambio de nombre de Rubén o de sus participaciones como productores e impulsores para bandas nuevas. Son gente común, pues, a pesar del éxito que han obtenido, el mayor aire de divos es precisamente el cambio de nombres del vocalista, pero más que una actitud de orgullo y ego, me parece una efectiva estrategia mercadotécnica (de las pocas que tienen).

Esta misma humildad se refleja en su música. Mientras Caifanes son los reyes del pretencionismo lírico y musical, Cafeta generalmente maneja letras sencillas, pero no por ello menos llegadoras, y quizá más directas en cuanto a su propósito. Mientras Hernández intenta mezclar complicadas metáforas que en ocasiones no llevan a nada, Albarrán hace críticas mucho más direccionadas y francas, como “Trópico de Cáncer”. Son letras mucho más naturales y fáciles de digerir, y por lo mismo llaman menos la atención, pero definitivamente no por ello son malas. Musicalmente, Caifanes fue la banda que abrió los espacios para el rock en este país. Y se le debe reconocer que intentó integrar parte de los sonidos autóctonos al ámbito del rock. Café Tacuba va más allá, y logra a la inversa integrar sonidos rockeros a música esencialmente local, ya sea indígena o regional, desde sones huastecos hasta hip hops urbanos, pasando por el norteño, bolero tipo trío-de-los-cincuentas, y un largo etcétera.

Este es otro punto muy a favor de los Cafetos. Son sin lugar a dudas la banda más diversa del rock en español, y este es el punto de mayor peso por el cual los considero superiores. De hecho, aún me pregunto si son el grupo más diverso a nivel global. Son experimentadores natos, y no por pretender demostrar nada ni dejar bocas abiertas, sino porque el talento de Rubén Albarrán, Emmanuel del Real (Meme), Enrique y Joselo Rangel, les permite evadir cualquier límite de géneros y lograr tal variedad de sonidos que para cualquier otra banda resulta simplemente imposible.

Así han podido acercarse a géneros tan disímiles como los ya mencionados, y además al ska, ritmos africanos, electrónico, acercamientos al metal y al tango, Rock a secas, balada, pop, huapango, psicodelia y sones entre otros, pasando por todos los puntos medios y mezclas inimaginables entre ellos; y lo mejor de todo es que siempre lo hacen con éxito, sino es con maestría. Esto los hace muy difíciles de catalogar. Suenan a todo y a nada. A diferencia de otras bandas como los ya mencionados Caifanes, o Soda o casi cualquier otro grupo bueno o malo que haya existido, musicalmente no tienen un sonido distintivo, un estilo que no sea la calidad musical, y quizá su único sello además de la variedad y versatilidad que manejan, sea la voz nasal de Rubén, a.k.a. Pinche Juan, Cosme, Masiosare, Anónimo, Nrü, In Lak’ech, At Medardo,, Gallo Gasss, Elfego Buendía, Rita Cantalagua, Sizu Yantra, Ixaya Mazatzin Tleyotl , Ixxi Soy, etc, ect, etc, etc.

Ciertamente me queda la duda de si Café Tacuba es la banda más diversa del planeta, pero lo que si tengo muy claro es que son los mejores covereadores del universo conocido. No exagero. Los cafetos han demostrado una y otra vez que son capaces de tomar rolas de otras bandas, analizarlas muy bien, desbaratar los sonidos y rehacerlos respetando únicamente letras y tonos, pero rediseñando totalmente la canción en el aspecto musical. En la inmensa mayoría de las ocasiones, logran superar la original, realzando los sonidos, intensificando las armonías y creando atmósferas mucho más propias para la lírica. Muestras de ello son “Avalancha de Éxitos” del ’96 en el cual toman canciones de diversos artistas, desde Leo Dan y Juan Luis Guerra hasta Botellita de Jerez y las dejan totalmente irreconocibles para bien; así mismo realizaron “Vale Callampa” en 2002, un EP con 4 temas de Los Tres, a los cuales también les dan un toque totalmente propio, alejándolas muchísimo de las versiones originales. Quizá el único cover que no me convence es “Déjate Caer” de éste último EP, pero aún así se les debe reconocer la originalidad, respeto y riesgo con el que trataron el tema.

Los Tacubos son un fenómeno muy raro. Creo que esto lo he dicho casi en todas las intros que he hecho, pero es que ciertamente casi todas las bandas que tienen categoría de “C” para arriba lo son o no estarían en este ranking. La peculiaridad de Cafeta consiste en que logran un equilibrio muy difícil de lograr entre lo comercial y lo conceptual. Ojo, no digo que los Cafetos sean una banda progresiva, ni mucho menos. Mas bien buscan abarcar muchos ámbitos y géneros de la música, logrando generalmente una unidad con las letras y la calidad con que los instrumentos son interpretados. No hay ningún Markovich ni ningún Cerati en la banda, pero aunque Meme y Rubén destacan generalmente, se puede decir que los cuatro son genios creativos, todos aportan cosas importantes y logran un perfeccionismo que parece fácil, pero no lo es. Los mismos Soda, Caifanes y Héroes tienen algunas canciones para tirar a la basura. Los Cafetos no. Absolutamente todas las canciones que les he escuchado tienen algo que llama la atención, ya sea la manera en que abordan el género, la lírica, el ritmo, la base melódica, los ganchos musicales… en fin. Ninguna canción aburre o demerita el trabajo de la banda.

Parte de esta rareza conlleva en que tengan un gran éxito comercial. Café Tacuba es capaz de realizar megaéxitos que son sintonizados en las estaciones más comerciales de pop de cualquier ciudad (perdón por el pleonasmo), así como obras totalmente experimentales que son aclamadas en los círculos underground del país, o incluso internacionalmente. Esto los lleva a presentarse en festivales tan disímiles como el “Acapulco Fest” o el “Viña del Mar” en los que conviven con lo peorcito del pop o pseudorock latinoamericano, como participaciones en festivales europeos donde el idioma no es frontera y en los que logran éxito con sus obras más experimentales y agresivas al oído.

Líricamente los Cafetos también tienen mucho mérito. Toman inspiración desde viejas leyendas indígenas y coloniales hasta letras de novelas de José Emilio Pacheco (Las Batallas), cómics de Antonio Gutiérrez (Raratonga), en ídolos mexicanos como María Félix y Agustín Lara (La Bonita y El Flaco), hechos históricos como el 11 de Septiembre (Encantamiento Inútil) y un largo etcétera.

Por la misma variedad con que se manejan, Café Tacuba no sólo ha sido invitado a participar en los más variados festivales musicales, sino también con los más diversos artistas y en variados tributos, donde sus covers son precisamente los que más resaltan, así como participaciones en discos que van desde Inspector, Celso Piña y hasta David Byrne, Ex Talking Head.

Además de todo esto, los Tacubos tienen uno de los discos más completos en la discografía mundial, el “Re”, aclamado tanto por la crítica especializada como por los fans. Hay muchos mitos en torno a este disco, y muchos lo catalogan por encima del “Canción Animal” de Soda como el mejor disco jamás grabado de rock en español. Tengo mis dudas musicales, y son solo dudas MIAS DE MI PROPIAS DE YO. Muy personalmente, considero mejor el álbum debut, por la fuerza, porque les abrió el camino, por la mayor profundidad lírica que contiene y por la manera personal en que me llegó ese disco. Pero insisto, esto es un mero punto de vista.

Respecto al último álbum, “Sino” del 2007, creo que es un disco que va a tardar mucho en valorarse en su total cabalidad. Ya hablaré con mayor amplitud cuando haga el review del álbum, pero por lo pronto puedo adelantar que es un disco muy atrasado a su época. Dije atrasado? Sip. Rescata sonidos muy retros, ideas muy viejas como el collage y las multipartes, sonidos desde el bajo hasta la batería y muchas cuestiones conceptuales que actualmente pasan desapercibidas, pero que tienen un eco tremendo de finales de los 60’s. Posiblemente este álbum hubiera sido el mejor del ’68 de haber salido en ese año, no sólo a nivel México, sino a nivel mundial. Desgraciadamente está menospreciado a pesar de sonar en algunos aspectos al “Abbey Road” de los Beatles. Y cuando digo que suena sesentero y retro, créanme que lo hago en el mejor de los sentidos. Cuando este disco se asimile, se puede convertir en el mejor de la banda.

Y ultimadamente… Cuando tenía poco tiempo de haber comprado el primer disco, viajé con mi familia al DF, a una de las tantas y aburridas obligaciones sociales. Curiosamente siempre llegamos a casa de una tía que vive en CD Satélite, más concretamente en Circuito Circunvalación Oriente, la calle que atraviesa Periférico a la altura exacta de las Torres de Satélite. Pues bien, que diablos tiene esto que ver? Pues que hay una taquería a tres metros de la puerta de la casa de mi tía, y es a un lugar donde los Cafetos suelen ir a cenar. No. No me tocó cotorrearlos y ni siquiera verlos en persona, pero el dueño me contó algunas anécdotas deliciosas sobre los tipos, que son asiduos clientes, lo cual me confirmó que siguen siendo personas sencillísimas y de paladares exigentes. ¿Las anécdotas? Esas me las quedo.

 

Alineación:

Rubén Albarrán. El único sello distintivo de la banda. Y les diré… porque a pesar de que Meme interpreta algunos temas en la voz, se alcanza a distinguir el sello Cafeto. Aún así la voz nasal y aguda suele ser la más fácil manera de caracterizar a esta inigualable banda.

Emmanuel del Real, Meme: Tecladista de la banda. Podría decirse que es el genio creativo y musical de la banda, pero sin alejarse demasiado de la realidad, esto demeritaría el trabajo de sus demás compañeros. Además de los loops y secuencias en teclados, también se encargó de la batería y percusiones en los primeros discos. También hace coros y en la mayoría de los discos tiene al menos una canción con el papel de voz principal. A mí me late más su voz que la de Rubpen, aunque tenga menos fuerza.

Quique Rangel: Es el bajista de la banda. También interpreta el contrabajo y el guitarrón (me parece) en algunas canciones. El fue quien trajo a Meme a la banda. No es un fuera de serie, pero su trabajo es distintivo, eficaz y totalmente ad hoc para lo que hacen como conjunto.

Joselo Rangel: El guitarrista de la banda. Fue quien comenzó con la idea al conocer a Rubén y al incorporar a su hermano. No es un maestro del requinto, pero tiene una amplitud y dominio impresionantes sobre la guitarra. Logra diseñar un sonido que si bien no es totalmente distintivo, siempre lleva un sello de calidad y con la suficiente complejidad como para presentarlo como uno de los más subestimados guitarristas de México.

Luis Ledesma: El quinto Cafeto. Toca la mayor parte de las partes de batería de lso discos y en casi todos los conciertos de los Tacubos, aunque no es un miembro oficial.

 

Señoras y señores, Los Tlatoanis del barrio: Café Tacuba!!!

 

 

Por Corvan 

 

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