IN RAINBOWS (Radiohead, 2007)

Artista: Radiohead (B)

Fecha de Grabación: Feb ’05 – Jun ‘07

Fecha de Lanzamiento: 10 de Oct del 2007, Internet

Discográfica: NINGUNA!

Productor: Nigel Godrich

Calificación: 9.5 (MUST HAVE)  

                    

Era: (Post)-alternativo III: La Dispersión (2000-???)

Subgénero: Alternativo

Mejor Canción: Nude o Reckoner

Canciones: CD1: 1) 15 Step; 2) Bodysnatchers; 3) Nude; 4) Weird Fishes/Arpeggi; 5) All I Need; 6) Faust Arp; 7) Reckoner; 8) House of Cards; 9) Jigsaw Falling into Place; 10) Videotape.

CD 2: 1) MK 1; 2) Down Is the New Up; 3) Go Slowly; 4) MK 2; 5) Last Flowers; 6) Up on the Ladder; 7) Bangers + Mash; 8) 4 Minute Warning.

 

Uff! Qué difícil de reseñar es este disco! No sólo por la cantidad de canciones e información, ni por el formato (Algunos ni siquiera lo consideran doble), sino por el tipo de disco tan extraño que es. Creo que es el disco más subestimado de Radiohead, sí, incluso por mí. El The Bends al menos cobró reconocimiento a posteriori. Y el King Of Limbs no está subestimado: es flojo. Radiohead tiene esa extraña capacidad de reinventarse y sorprendernos cuando creemos que ya les hemos visto u oído todo. Este es su mejor disco desde el Abstractísimo Kid A, y quizá el más cercano al OK Computer en cuanto a texturas y emotividad. No deja de lado la experimentación electrónica, pero si bien en el Hail to The Thief habían mostrado indicios de retornar a bases más rockeras, digamos un 60%, este es mucho más orgánico, con apenas unas cuantas rolas con la electrónica como adorno, no como base, salvo una o dos excepciones. Incluso es más minimalista, con apenas instrumentación en algunas canciones, aunque no se olvidan de rockear como en sus orígenes con temas como “Bodysnatchers”, su rola más pesada desde el OK.   

El In Rainbows significaría hasta el momento el mayor lapso entre un disco y otro de Radiohead: 4 años. Al terminar la extensísima gira del Hail To The Thief, tras la cual el mundo revaloró sus experimentos electrónicos de inicios de milenio y volvieron a tomar un lugar como banda de culto, Thom Yorke y compañía se tomaron un largo descanso. En Febrero del 2005 se reagruparon para iniciar los preparativos y ensayos para un nuevo disco, aunque las grabaciones comenzaron hasta Agosto. Sin embargo las cosas no estaban fluyendo como esperaban. Empezó el 2006 y no tenían nada concreto. Las sesiones eran redundantes y no fluían. Para Febrero, decidieron trabajar con Mark Stent como productor, supuestamente para salir de su zona de confort y experimentar con alguien nuevo, dejando a Nigel Godrich de lado.  Pero por esas fechas les dio la gana volver a girar y estuvieron muy ocupados a mediados de año encabezando festivales, apareciendo en TV y girando. Dirían que les sirvió mucho porque se volvieron a divertir y se sintieron como de 16 otra vez, después del fastidioso y frustrante proceso en estudio. Además en vivo pulieron los temas que habían empezado a componer, y no sólo eso, sino que rescataron varios que habían sido tocadas solo en vivo en giras anteriores, desde el OK, pero jamás habían sido lanzados en disco, por lo que se dieron cuenta que tenían un montón de material del cual disponer.

Después del tour, retomaron la grabación, se dejaron de tonterías y le hablaron a Godrich, el sexto Radiohead... Y se hizo la magia! En lugar de meterse a un estudio, hicieron lo que otras bandas como los Stones, Zeppelin o Floyd hicieron cuando estaban atascados: rentar una mansión victoriana, mudarse y grabar ahí. El lugar elegido estaba en Wiltshire, y las canciones empezaron a fluir como agua. Después se pasarían a estudio convencional, pero el disco se armó prácticamente en  Wiltshire.

Pero bueno, lo interesante no fue que tardaron más de dos años en grabar el álbum, sino cómo lo lanzaron, dejando ver el pleito de Pearl Jam como TicketMaster como una broma amateur anti-mainstream. Con el Hail del 2003, la banda había completado su contrato de 6 discos con EMI, por lo que estaban libres. Thom Yorke diría: “No tenemos un contrato discográfico como tal….Lo que queremos es la vieja EMI de vuelta, los agradables y gentiles productores que trataban la música como un lindo proyecto y que no recibían tantas molestias por parte de los accionistas. Ah bueno, no hay mucha posibilidad de que pase eso”. En lugar de buscar un contrato con muchos, pero muuuchos ceros, le dieron una patada en la entrepierna al sistema. Como de todas formas, las bandas terminan quedándose con un 7-9% de las ganancias del disco si MUY bien les va, decidieron arriesgar y lanzar el In Rainbows por internet. Poco antes del lanzamiento, Yorke dijo a Time: “Me gusta la gente de nuestra discográfica, pero …sí, probablemente nos dé cierto placer perverso decirle "Fuck You” a su modelo decadente de trabajo”. No lo aman?

El In Rainbows fue lanzado el 10 de Octubre del 2007 sin formato físico, a través de la web www.inrainbows.com, utilizando los servicios de la empresa británica Packet Exchange. La descarga incluía el disco 1 con 10 rolas en mp3 en archivo Zip. El mundo quedó estupefacto. Es decir, no dudo que hubiera otras bandas que anteriormente hubieran hecho distribución de sus discos exclusivamente por internet, pero bandas que apenas iniciaban, o de medio pelo, ninguna del tamaño de Radiohead. Por si fuera poco, en el sitio de descarga no había un precio fijo, sino que cada usuario pagaba lo que consideraba justo por el disco! Por supuesto que hubo un montón de aprovechados que no pagaron nada (un chelín era lo mínimo), pero en promedio pagaron £4, vendiendo supuestamente 1.2 millones de copias sólo en el primer día. Las grandes disqueras tragaron saliva. Billboard no lo contó porque alegaba que las ventas online no eran medibles o fiables... (cof cof iTunes, cof cof???)

El disco cobró notoriedad por el inusual formato. La banda lo justificaría diciendo que de todos modos, todos sus anteriores discos se habían filtrado por internet antes de su lanzamiento. La verdad es que, aunque una tercera parte de las descargas no pagaran más que un céntimo, terminaron ganando más que con cualquier porcentaje a través de disquera, porque prácticamente el 100% de las ganancias eran para ellos.

A final de cuentas Radiohead regresó al modelo cuasi estándar. La distribución Online estuvo abierta hasta el 3 de Diciembre del 2007, para después eliminar la opción de descarga. Desde el 3 de Diciembre, en la misma web, apareció la opción de preordenar el disco físico. El paquete incluía el CD con un segundo disco de 8 tracks inéditos, más 2 acetatos de vinyl con todo el famoso Arte radioheadiano y  libros de letras a cargo de Stanley Donwood, su diseñador de cabecera. Todo a un módico precio de £40. Bueno, supongo que había que recobrar por los que pagaron un chelín.

En realidad ése fue el paquete Deluxe preordenado. El CD doble normalito fue lanzado en Diciembre en Australia y Japón y en Enero del 2008 en Europa y América. Y aquí viene el verdadero Twist del In Rainbows: Si les sorprende ver distintos sellos en los discos, es porque, nada tontos, Radiohead se quedó con la propiedad del álbum, y simplemente hizo un contrato de licencia de distribución con Warner Chappell Music Publishing  y otras discográficas que sirvieron sólo como puente en cada país, “Pagando” ellos por distribuir el álbum y no “al revés” como normalmente se hace. El In Rainbows fue distribuido como un Software y las discográficas se doblaron ajustaron al modelo de licencia! Un “préstamo” de su propiedad intelectual que la banda le hacía a las disqueras por un tiempo limitado y bajo sus condiciones, quedándose las distribuidoras con un pequeño porcentaje de la venta. Pocos notan que la verdadera revolución del formato del disco radica aquí, no en el lanzamiento Online!!!! Radiohead probó ser una banda lo suficientemente poderosa como para tomar control de su obra y del mercado. Dejó de ser un títere al que le quedaban migajas de las ganancias para realmente establecer un modelo como debería ser. El lanzamiento Online previo fue una especie de prueba para terminar de convencer a las distribuidoras, y en dado caso que se hubieran negado, bien pudieron seguir bajo ese formato, sin problema. Pero creo que lo que quisieron demostrar era otra cosa y lo hicieron. Jon Pareles del The New York Times, lo describiría como el experimento más audaz de la industria discográfica en años. Quizá el avance más grande para las bandas desde la negociación de regalías y porcentajes de conciertos que hizo Peter Grant para Led Zeppelin! Para Octubre, ya habían vendido 3 millones de copias físicas, y cerró el 2008 como el disco más vendido en vinyl. El King Of Limbs sería lanzado bajo el mismo formato de licencia.

Sobre la polémica si es un disco doble o no… para mi no hay duda. Aunque la mayoría de reseñas abarcan solo las 10 primeras canciones. Para mi es obvio que el partirlo fue parte de la estrategia de lanzamiento, pero en esencia es un disco doble. La primera parte es evidentemente más fuerte, pero acaso la segunda es más emocional, y continúa con el mismo estilo a pesar de algunos rellenitos y momentos flojos.

 

Musicalmente es difícil de describir. Ya habíamos comentado que el Hail To The Thief era una especie de conglomerado de los estilos por los que habían transitado desde 1997. Del In Rainbows no se puede decir algo diferente, salvo que es todavía más orgánico, Es como una continuación el Hail, pero mejorada. Tampoco es precisamente una segunda parte. Es más melancólico, mucho más personal, apasionado… humano! Tenemos la mayor presencia de guitarras desde el OK: Desde las murallas de distorsión de Bodysnatchers”, los arpegios, etc, el papel de Jonny y de Ed se vuelve prominente como hacía 10 años no se veía. Phil se vuelve un pilar que sostiene todo el disco con su batería, siendo su mejor perfomance en un álbum de Radiohead a la fecha, con un estilo más jazzy y complejo, sin acaparar reflectores. Thom también luce irreconocible. Es decir, sigue su peculiar voz e inimitable falsetto, pero luce humano por primera vez en 10 años, alejado de ese estilo robótico e impersonal. Vuelve a arriesgarse con registros altos, llegando al límite de su rango como en “Nude”, y sirve para unir y dar cohesión a todas las rolas. Por momentos es más un instrumento, como en “Jigsaw Falling Into Place” en la que inicia con esos “hummms”. Pareciera que no importa qué es lo que Thom está cantando o murmurando, sino cómo lo hace, liderando al resto de la banda con su voz y las brillantes melodías.

Las letras también son un giro. Yorke escribiendo canciones de amor? Sí! En “House of Cards” se avienta líneas como “I don’t wanna be your friend, I wanna be your lover”. Thom diría que las letras eran “de seducción”. No quisiera estar en los tacones de Rachel, su novia-esposa, jajaja. En realidad creo que pasan las angustias existenciales, consumistas, tecnológicas y políticas que habían manejado a gran escala en los 4 discos previos a una angustia más personal. La crisis de la mediana edad? No sé, es un disco desolador, pero a la vez lleno de esperanza, a diferencia de los otros álbumes. Es difícil de explicar, pero creo que con el In Rainbows cierran el ciclo lírico que traían desde el OK.

Es curioso. Recién adopté una perrita. Si a mis 17 años alguien me hubiera dicho que iba a estas alturas iba a ser un empleado, con una casa con jardín e hipoteca, casado, un niño y una niña adorables, y una perra mestiza con algo de Golden en la sangre, y viernes por la tarde de cerveza y bajo, me hubiera reído en su cara. Eso suena tan absoluta y absurdamente promedio! Si además me hubiera dicho que iba a ser feliz con ello, creo que le hubiera soltado un puñetazo. Y sin embargo, ahora que completo la familia con mi chucha  y escucho este disco me llega esa sensación… Qué es lo que esperaba de la vida? No era esto, definitivamente. Yorke diría que el disco es sobre el pánico de darse cuenta que vas a morir. Es decir, uno lo ve siempre muy lejano. Uno está siempre esperando algo de la vida que te hará feliz. Siempre falta algo, siempre será mejor en el futuro. Y cuando al fin estamos próximos a la muerte, nos damos cuenta que la vida se nos fue esperando algo de ella, cuando la razón de la vida era la vida misma. “Malestar de la Mortalidad”, le llama mi esposa. Creo que el disco no es sobre el temor a la muerte, sino al temor a la vida. Al darse cuenta de. A ese trancazo de realidad que te llega a veces y te hace preguntarte “Cómo carajos llegué aquí?”. En fin, al menos es la impresión que me deja. Que la vida se te va sin avisar. Supongo que incluso a un Thom Yorke, con todo su legado musical, le llegan esas dudas existenciales en un plano más personal. Detrás del Rockstar, tiene una casa (sin hipoteca), probablemente con jardín, con su noviaesposa, un hijo y una hija. No sé si tenga una chucha…

 

El disco inicia con “15 Step”. Lo que me brinca de inicio no es el seco beat electrónico de la batería de Selway, que nos remite a las abstracciones del Kid A o el Amnesiac. No, lo que me engancha de inicio son las líneas con que arranca: “How come I end up where I started? How come I end up, where I went wrong?” La lírica es minimalista y abstracta y recuerda algo el estilo de los discos mencionados, pero sirve para establecer la temática del álbum con esas dos líneas. A pesar de su estilo KidAiesco, se nota una gran diferencia cuando entran los hermanos Greenwood, con una guitarra jazzera y limpia por parte de Jonny, jugando con los armónicos y las escalas, mientras que Colin hace una colosal línea de bajo a partir del minuto 2. Phil Selway hace un complicadísimo loop de batería. No me encanta que use batería electrónica, pero hay que reconocer que el patrón que encaja es dificilísimo llevando un rol más que notable. Van armando cambios y creando un lento crescendo, con una atmósfera claustrofóbica. Es de las rolas que fueron perfeccionando en el Tour del 2006. Se supone que Colin y Nigel Godrich iban a meter las palmas a la canción, pero no les gustaba como sonaba, así que contrataron a unos niños del Matrix Music School & Arts Centre de Oxford, que en vez de hacer las palmas, se escuchan gritando alegremente justo en las secciones más enrarecidas.

Sigue “Bodysnatchers”, la canción más ruidosa y agresiva de Radiohead, no sólo en este disco, sino desde “My Iron Lung”, si la memoria no me falla. El riff es poderosísimo, saturado, y me encanta la forma como van jugando con la intensidad. Se supone que pretendían una mezcla de Wolfmother con Neu! No deja de sonar cierta abstracción, cierto sonido Amnesiac, pero la banda suena potentísima. De hecho, es de las rolas que fueron grabadas “en vivo” en la mansión de Wiltshire, y por ello suena algo saturada y la voz de Thom con cierto eco. Jonny le sube la distorsión a todo a su guitarra, que cruje como nunca y se entreteje en un estupendo diálogo con la guitarra de Ed al 3:15, estallando para la coda. Hay algo fantasmal en los efectos (ondas martenot?) y los ecos. La letra está inspirada en la novela “The Stepford Wives”, sobre fantasmas victorianos, que honestamente no he leído. Pero Yorke se las arregla para encajar más líneas que siguen con la temática existencialista: “I do not Understand, What it is I've done wrong” empieza entrecortado, “I have no idea what I am talking about, I am trapped in this body and can't get out”, grita con una gran carga de angustia. Aquí empezamos a notar a Yorke más energético, recobrando ese monumental dominio melódico, llenando de ganchos los espacios, como los “hummms” “lalalás”, o “nononós” que lucen espectrales, y que usa como instrumento para impulsar el solo a doble guitarra, terminando con cierto paroxismo. Un tema infeccioso y potente.

“Nude” contiende al título de la mejor rola del disco. Esta canción la estrenaron en vivo desde del OK Computer Tour, aunque con un arreglo diferente, y la fueron perfeccionando por 10 años. Por eso tiene cierta desolación de esa época. Los arreglos de cuerdas son bellísimos, es la primera de 5 temas en el disco con estos arreglos. Tiene cierta reminiscencia a “No Surprises” en cuanto a la melancolía y la poderosísima melodía, pero efectos más recientes. No sé si es melotrón con lo que inicia. Luego los preciosos arpegios, con la guitarra de Ed lagrimeando cada nota. El beat de Phil es simple, pero original, llevando los tiempos. Colin hace otra gran línea octavada de bajo que se roba al menos la primera mitad. La canción va creciendo de a poco, con las cuerdas jugando un rol primordial. La letra es desoladora, y también recuerda a “No Surprises” en el sentido de que es casi una canción de cuna instrumentalmente, pero la letra no es apta para suicidas: “Don't get any big ideas, They're not gonna happen”. Yorke canta con una emotividad conmovedora. Hacía años que no lo hacía así, llegando al clímax de la rola con esa nota alta en “You'll go to hell for what your dirty mind is thinking”, pero nuevamente, es notable por lo que hace con la voz cuando no canta la letra, con esa fenomenal escala ascendente con que cierra. Un tema bellísimo, valió la pena la espera de 10 años puliéndose.

Continuamos con “Weird Fishes/Arpeggi”. Empezaron a armarla en vivo, en el Tour del 2006, y la llamaban simplemente “Arpeggi” por sus hipnóticos arpegios a dos guitarras, pero cuando la letra comenzó a cobrar forma le agregaron el “Weird Fishes”. La canción es básicamente ese raudo arpegio como espiral doble, que se entreteje con las guitarras de Ed y Jonny, de una forma hermosa, jazzy, funky, delicada a la vez. Ed aporta coros con gritos etéreos mientras Thom canta. Y Phil suena monumental, llevando el crescendo con ese complejo y rapidísimo beat. No necesita de brutales redobles para demostrar que crece con cada disco. La letra me llama muchísimo la atención. Es una especie de canción de amor: “In the deepest ocean, The bottom of the sea, Your eyes, They turn me… Why should I stay here? Why should I stay? I'd be crazy not to follow, Follow where you lead, Your eyes, They turn me”. Después viene lo de los gusanos y peces raros, pero en esencia es una rendición a su querida Rachel Owen. Y con rendición no me refiero a algo malo: “Porqué debo seguir aquí, si ni siquiera sé cómo llegué? Por ti.” No es una rendición negativa, sino a darte cuenta que quizá lo que visualizabas de inicio no era lo mejor. Es aceptar que el presente es mejor con ella. Y por ello me refiero a ella como su esposa aunque no estén realmente casados, porque la devoción que se entrevé en las líneas del disco son conmovedoras, pero no fáciles a simple oída. Esa es la parte de la esperanza del disco. La vida es dolorosa. Nunca va a salir como la planeamos. Pero puede resultar incluso mejor de lo que jamás soñamos, es sólo que estamos ahí en el suelo, mordisqueados por gusanos, quejándonos de lo que no fue… En fin, el manejo de tiempos es destacado. De ir como locomotora, paran de súbito al 3:10 dejando casi solo a Thom con la bella melodía, hasta reventar de nuevo al 3:40, insertando efectos espectrales y una colosal línea de bajo de Colin. Un buen día la podría marcar en rojo por la gran letra.

Sigue “All I Need”, que no tiene  nada que ver con la de Air. La canción es semilenta, con un Colin Greenwood haciendo una gran línea que se echa en hombros la canción, con destiempos y ligera distorsión, brincado, estirándose de forma elástica, con un dejo oscuro y siniestro, pero a la vez inocente. Jonny quería recapturar el ruido blanco de cuando tocaban en cuartos chicos, lo cual nunca sucedía en estudio. Por ello pusieron a la sección de cuerdas a tocar cada nota de la escala, llenando las frecuencias, por lo cual da ese sonido extraño y distorsionado. Jonny deja la guitarra de lado para centrarse en la creación de efectos con las ondas Martenot, lo cual le da un aire denso, y del vibráfono, que le da el tono inocente. Al 2:40 viene un cresendo dirigido por el piano para un pequeño clímax en el que confluyen todos los instrumentos de forma dramática, incluyendo a Thom casi sollozando, logrando una progresión inesperada pero fascinante. Las letras son una especie de continuación de la anterior, quizá las más directas rolas de amor de Radiohead. Casi dolorosa, confesional rozando lo voyeurista: “I'm an animal, Trapped in your hot car, I am all the days, That you choose to ignore” para irnos al precioso estribillo con una melodía asesina: “You are all I need, You are all I need, I'm in the middle of your picture, Lying in the reeds…”. La emotividad de la canción es apabullante.

Sigue “Faust Arp”, una canción rara que me parece un ligero bajón. Nuevamente las guitarras de Jonny y Ed se entretejen en arpegios, esta vez más pausados. La sección de cuerdas hace magnificentes adornos, quizá demasiado pomposos. Yorke canta en un contrapunto muy raro, con melodía extraña y casi rapeada para el aire barroco de la instrumentación. No es mala, pero me parece que Thom choca esta vez con la instrumentación, causando un efecto muy raro, aunque estoy seguro que ésa era la intensión. Dura poco más de 2 minutos, y creo que junto a los MK’s esta fue la única que no tocaron en vivo previo al disco.

Luego llega “Reckoner” donde retoman la poderosa emotividad, la melodía, la preciosa armonía con los overdubs (o es Ed?). Esta canción la comenzaron a presentar en vivo desde el 2001 con el tour del Amnesiac. Los arpegios y las complejas armonías recuerdan esa etapa, pero sin duda es mucho más humana, con la preciosa melodía y el falsetto con que Thom alarga las sílabas y lleva el liderazgo instrumental con su voz. La voz prácticamente no calla, y arma complejas sinfonías por sí misma, entretejiéndose con el fino arreglo de cuerdas que compuso Jonny. En el puente del final sigue murmurando, hasta que se desvanece en un fade out. Ed diría que el arpegio de guitarra fue una especie de homenaje a John Frusciante. Selway lleva una compleja percusión con panderos, maracas, batería, tambores, que va creciendo con la canción en una extraña mezcla Lo-Fi que contrasta con la claridad de los demás instrumentos. La letra fue prácticamente reescrita desde su versión original del 2001: “You are not to blame for Bittersweet distractors”. Al 2:30 en la parte en que Thom está casi a capella, canta una especie de estribillo celestial “because we separate Like ripples on a blank shore in Rainbows”, por lo que presumiblemente de aquí surge el título del álbum. La canción es preciosa, sin duda uno de los puntos fuertes del disco.

Llegamos a “House of Cards”, que no creo que tenga nada que ver con la serie que protagoniza Kevin Spacey. Es un lindo tema pausado, con la sección rítmica de nuevo haciendo un gran papel detrás de los reflectores. Ed lleva un suave ritmo de Bossa Nova mientras Jonny juega con un montón de efectos, que aunados a la voz llena de eco de Thom causan un efecto cavernoso. Letras surreales, cantadas con convicción, nuevamente sobre un amor no convencional. Un tema lindo, muy relax, en el que los efectos esta vez no suenan escabrosos, sino que contribuyen a ese aire etéreo. Es linda, pero está lejos de ser la mejor del disco. Aún así, estuvo nominada a Mejor Canción de Rock en los 51 Grammys.

Continúa “Jigsaw Falling into Place”, un tema más rápido y nervioso, con la guitarra acústica haciendo rápidos arreglos muy limpios, mientras Colin se lanza otra gran línea de bajo, que de repente se despega y hace tremendas figuras. Originalmente era llamada “One Pick” mientras iba cobrando forma en vivo. Thom inicia con un tono grave y desganado, mientras la rola va cobrando más intensidad y sin previo aviso eleva una octava, se suma la guitarra de Jonny, los coros al fondo y ya vamos a toda máquina sin darnos cuenta, con Selway cerrando como pulpo con los fills y sin perder el intenso beat. Es increíble como arman el crescendo hasta ese dramático puente instrumental al minuto 3 con el que termina de forma un tanto abrupta, dejándome siempre con una sensación de no saber qué diablos ha pasado. La tensión nunca revienta, y uno queda a la espera de la erupción. Las letras son soberbias. Thom las explicaría diciendo que son sobre experiencias caóticas-cotidianas que vio un fin de semana en Oxford. Jóvenes que corren sin saber que quieren, a donde van, cómo es que se arma ese rompecabezas sin darse cuenta. “I never really got there, I just pretended that I had, Words are blunt instruments, Words are a sawn off shotguns, Come on and let it out…” complementando la idea central del disco. Supongo que hubo cierto retrabajo lírico, pero es sorprendente cómo temas escritos en un lapso de varios años se complementan tan bien. “Wish away the nightmare, You've got the light you can feel it on your back”. La respuesta para salir de la pesadilla la tenemos ahí, es simplemente que no la queremos ver… Otro de los temas fuertes del disco, y uno que bien pudo entrar en el The Bends o incluso el OK.

El primer disco cierra con “Videotape”, el tema más minimalista. También la estuvieron masajeando desde el 2006, y Thom diría que fue una agonía total. En vivo la canción era un monumental crescendo con un punto climático y emocional que dejaba a todos temblando. Pero era imposible repetirlo en estudio. “Lo intentamos bajo todo parámetro imaginable”. Un día Yorke se fue a casa y al regresar Jonny y Nigel habían desnudado por completo la canción dejándola en la versión minimalista como la conocemos en el disco. Un simple piano goteando una escala repetitiva y melancólica, acompañado por un beat procesado que poco a poco termina lanzando ráfagas de baquetazos. Phil contribuye así en ese tono fúnebre, marcial, pero a la vez esperanzador. Thom canta como si verdaderamente se fuera a suicidar. Y es que la letra es sublime, hablando desde la perspectiva de un tipo que esta videograbando su despedida porque no se atreve a hacerlo frente a frente, creando una poderosa carga emotiva, y cerrando con “No matter what happens now, I shouldn't be afraid, Because I know today has been the most perfect day I've ever seen”. Para muchos fue un poco decepcionante porque perdía esa poderosísima erupción que lograban en vivo. La tensión en esta versión se queda latente, pero no estalla como en las grabaciones, con requinto, beat en forma y toda la banda entrando para la coda. Esto quizá hubiera hecho que el In Rainbows cobrara proporciones épicas. La canción como quedó está preciosa, pero queda la sensación de que no la desarrollaron completamente.

 

El disco 2 abre con “MK1”, que es una especie de continuación instrumental a “Videotape”, continuando con una vaga figura y Thom tarareando la melodía.

Luego nos vamos con “Down Is The New Up”, que entra con un piano juguetón que me recuerda de lejos algún ritmo latino. Danzón? No sé. Pianos oscuros, batería jazzy, y una potente interpretación vocal de Thom, que hace no sé cuántas melodías, metiendo ganchos, llegando nuevamente al límite de su garganta, y cantando con desolación cuando quiere. El título lo dice todo, con letras circenses que anuncian de forma rimbombante que cualquier persona es prescindible. El puente apocalíptico con la excelsa orquestación del minuto 3 es exquisito, y da la sensación de que va a explotar como el Vesubio, pero regresan al mood pausado y pesimista para cerrar con el falsetto lloroso.

“Go Slowly” retoma las atmósferas depresivas. El vibráfono da una sensación serena y dulce, junto con el hermoso arreglo de guitarra. Thom canta haciendo honor al título, lentamente. El sonido latente del sintetizador al fondo da una sensación como de un amanecer neblinoso. Hay cierta nota de esperanza y luz en las notas. Es bella, aunque también deja la sensación de que está inacabada, y que no logra una buena transición hacia la rara “MK 2”.

Sigue precisamente “MK 2”, otro instrumental de un minuto, imagino que Greenwood jugando con las ondas Martenot, de forma totalmente innecesaria ya que no se hila con la anterior no con la posterior.

Después inician las notas de piano de “Last Flowers”, una bella balada que inicia con Thom cantando una conmovedora melodía y el piano. Y ya. Al 1:15 entra una guitarra acústica haciendo un cálido rasgueo y el piano toma más ritmo. Letras catárticas, directas. Nuevamente pareciera que estamos en la sala escuchando a Thom hablando en ese lenguaje cifrado que tienen los novioesposos: “If you take me there you'll get relief, Relief, relief, relief, relief... And if I'm gonna talk, I just wanna talk, Please don't interrupt, Just sit back and listen”. Me encanta ese cambio de tonos menores a mayors al 3:15 para dar inicio a la coda. “It's too much, Too bright, Too powerful…”

Regresamos a temas un poco más abstractos y reminiscentes al Kid A con “Up on the Ladder”. Una ambientación enrarecida y claustrofóbica. Un buen riff de bajo, pero que suena algo repetitivo. Sintetizadores que recuerdan a The Cure, texturas y capas que mezclan una sensación abstracta y etérea a la vez, la guitarra crujiendo siempre al fondo, el bombo de Selway como un corazón. Ese crujir o rasguñar, como de acetato viejo al 2:15, como si se colara la estática a los audífonos… Un tema muy raro y que no estoy seguro que encaje del todo con el mood del resto del álbum como un todo, salvo en el aspecto lírico, donde siguen las dudas existenciales de Thom: “I've been climbing up this ladder, I've been wasting my time”.

“Bangers + Mash” tampoco encaja, y de hecho, me parece el único relleno feo del disco. Un riff machacón y fastidioso, una ambientación como festiva, funky, que de repente se oscurece. Thom rapea, con muy poco sentido de melodía, aunque sigue cantando como humano y no como robot. La sección rítmica es muy buena, pero el tema termina siendo repetitivo, abstracto, chocante y fastidioso.

Cerramos con “4 Minute Warning”, que de hecho dura cuatro minutos. Inicia con un tono alargado de Ondas Martenot de casi un minuto. Hasta que arranca con el bajeo (es contrabajo, si no me falla el oído?) y pandero armando la base para que Thom entre con su melancólica voz anunciando que es una pesadilla y alguien lo va a despertar pronto. Hay algo desolador en la forma en que canta, pero  a la vez lleno de esperanza: “I don't wanna hear it, I don't wanna grow old, I just wanna run and hide…” que termina dejándonos en suspenso, como se de repente la banda entera fuera a regresar para un colosal cierre. Pero no.

El In Rainbows es un disco hermoso, donde Radiohead explora los sonidos de básicamente toda su discografía. Hay rolas que podrían entrar en casi todos sus discos, salvo el Pablo Honey. Pero a la vez suena cohesionado, con una gran línea lírica como espina dorsal, sin ser necesariamente un disco conceptual. Yorke regresa con todo el poder de su voz y como un maestro melódico, cosa que ya le extrañábamos. Phil Selway se agiganta, no con redobles brutales que acaparen palmas, sino con complejísimos patrones de batería que van guiando la intensidad de las rolas, más cercano al jazz que al Rock. Las guitarras destacan como hacía 10 años no se veían, sin requintos incendiarios y memorables, pero con arpegios presentes en casi todo el disco, y combinaciones entre Jonny y Ed que funcionan muy bien. Y Colin lanza también líneas muy buenas, con un papel discreto como Phil, pero complejo si se fijan a detalle.

 

Porqué entonces no le doy la calificación perfecta, dirán? Aunque es un Must Have y uno de los mejores discos de Radiohead, le hace falta algo… No sé. En El Hail To The Thief dije que era algo neblinoso, y se difumina en la mente justo después de escucharlo. Algo parecido pasa aquí. El In Rainbows es más bello, más sólido, más detallado y delicado. Pero no bien termina uno se queda con esa sensación de “Qué ha pasado aquí????” queda el regusto de su belleza en los oídos, pero se desvanece como un sueño al despertar. No hay un tema como “There There” al menos, ya no digo del OK, que se te ancle en la mente. Le falta un  minuto, una explosión definitiva, el punto catártico que quizá hubiera hecho de “Videotape” el himno de los dosmiles. Varias canciones parecen inacabadas, te dejan en suspenso, incluyendo el track final. El disco deja con esa sensación agridulce de que a propósito, la banda no quiso terminarlo, no quiso hacer otra obra maestra como el OK Computer… Y les respeto esa decisión.

 

 

Por Corvan 

 

Letras de El Traductor de Rock  

 

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