PAST MASTERS VOL. I (The Beatles, 1988)

Artista: The Beatles (A)

Fecha de Grabación: 1962-1970

Fecha de Lanzamiento: 7 de Marzo de 1988, UK

Discográfica: Apple

Productor: George Martin


Calificación: 8.5

Era: Rock & Roll II, Early Sixties (1960-1966)

Subgénero: La Invasión Inglesa

Mejor Canción: Diría que She Loves You, pero cualquiera de las de rojo!


Canciones: 1) Love Me Do; 2) From Me To You; 3) Thank You Girl; 4) She Loves You; 5) I'll Get You; 6) I Want To Hold Your Hand; 7) This Boy; 8) Komm Gib Mir Deine Hand; 9) Sie Liebt Dich; 10) Long Tall Sally; 11) I Call Your Name; 12) Slow Down; 13) Matchbox; 14) I Feel Fine; 15) She's A Woman; 16) Bad Boy; 17) Yes It Is; 18) I'm Down.


Para hablar de los Past Masters, debo remontarme a hablar de una persona de la que poco se sabe, pero que fue crucial para la historia del os Fab Four. Generalmente cuando se habla del quinto Beatle, nos referimos a George Martin, o en menor medida, a Brian Epstein; su respectiva labor con el grupo es indiscutible. Sin embargo, el puesto de “sexto Beatle”, sin duda, recae en Neil Aspinall. Quién es este tipo? Bueno, generalmente su labor está muy menospreciada y siempre estuvo a la sombra. Neil cursó la secundaria con Paul y George en el Liverpool Institute, era amigo de la infancia de ambos. Sin grandes dotes musicales (aunque alguna vez llegó a suplir a George en una presentación en vivo cuando Harrison estaba enfermo, ya en plena Beatlemanía), Neil fue el cerebro de las giras del cuarteto, incluso desde antes que apareciera Brian Epstein en escena. Para 1961, los Beatles, ya sin Stu, estaban tocando en el circuito nocturno de Liverpool en 2 o 3 lugares por noche, y necesitaban a alguien que les ayudara con la logística y el transporte. Básicamente, necesitaban a alguien con una van donde pudieran mover rápidamente todos los instrumentos para salir corriendo a su siguiente tocada, y resulta que el joven Neil tenía una vieja Commer. Neil empezaría cobrándoles 25 peniques por noche, pero terminaría convirtiéndose en su road manager de facto. Tiempo después llegaría Epstein, EMI, George Martin y la Beatlemanía. Aspinall sería quien se seguiría encargando de la logística de viajes cada vez más compleja. Mientras Brian cerraba contratos y fijaba rumbos para las cada vez más extensas giras, también iba volviéndose manager de más artistas. No se le puede reprochar que haya descuidado un instante a los Beatles, pero entre tanta actividad, las responsabilidades de Neil Aspinall fueron creciendo a nivel exponencial; él, Mal Evans, quien fungiría como encargado del equipo del grupo, y Derek Taylor, su director de prensa, serían cruciales dentro del círculo interno de la banda. Cuando murió Epstein, en 1967, se creó un vacío en la dirección del enorme monstruo que se había convertido el simple nombre de la banda. Al ya no hacer giras, Neil tomó de alguna forma la dirección del cuarteto de manera no oficial, simple y sencillamente porque no había nadie más que pudiera con el paquete. De tal forma, le pidieron a Neil que tomara la presidencia de Apple Corps cuando la formaron en Abril de 1968. Aspinall, que no se sentía capacitado para el puesto, aceptó de manera interina mientras encontraban a alguien mejor…

Neil Aspinall sería presidente de Apple Corps hasta el 2007, convirtiendo la marca The Beatles en una de las más reconocibles y redituables del planeta, asegurándose de mantener al grupo en un constante pináculo de fama y ventas a pesar de si disolución en 1970, encontrado la manera de lanzar productos para los fans, algunos con verdadero valor musical, algunos con simple valor comercial.

A qué se debe toda esta perorata sobre un tipo al que los biógrafos apenas mencionan? Es simple, si hay alguien a quien debemos agradecer que el legado Beatle haya crecido con el paso de los años, es a la gran estrategia de este tipo. Y de todos los productos Beatle lanzados tras la disolución de la banda, los Past Masters son quizá los de mayor valor musical y aporte al nombre del grupo.

En el VOL I tenemos singles de tremenda manufactura, que en mayor o menor medida, fueron los causantes de la Beatlemanía, y que no aparecieron en ningún disco. Eso es de reconocer, ya que los Beatles eran de las bandas que menos utilizaban singles de éxito para catapultar los LP’s, una medida algo tramposa que sí usaban la mayoría de las bandas de la época. Así, tenemos “From Me To You”, “She Loves You”, “I Want To Hold Your Hand”, pilares de su discografía que cualquiera que se considere fan, debe saberse al pie de la letra. Bueno, probablemente no lo haríamos sin los Past Masters. Y aquí tenemos el plus de versiones en alemán de “She Loves You”, “I Want To Hold Your Hand”, que nos muestran que no sólo fueron a Hamburgo a contagiarse de sífilis. Evidentemente estas versiones fueron lanzadas solo al mercado alemán en su momento, salvo ediciones en USA y Australia, que no vendieron mucho. No dejan de ser curiosidades, y de alguna forma, rellenos, pero se escuchan muy monos cantando “Sie Liebt Dich” y “Komm, Gib Mir Deine Hand”. Tenemos el EP “Long Tall Sally”, lanzado en 1964, y que además del tema titular, agrega “Slow Down”, “Matchbox” (cantada por Ringo) y “I Call Your Name”, único tema propio del EP. Y tenemos Lados B como “Thank You Girl”, “I’ll Get You”, y “Yes It Is”, que melódicamente son buenos, pero por algo fueron Lados B, y distan mucho de la calidad de un “She Loves You”. El Vol I pierde bastante fuerza con estas canciones y evitan que alcance una calificación perfecta, pero en su defensa, si no se hubieran incluido aquí, la colección no estaría completa. Aunque son temas más flojos, difícilmente se les puede considerar rellenos, aunque “Yes It Is” sí que está muy por debajo del estándar de los Beatles.

Otra cuestión con el VOL I es que recoge sobre todo rockanrolitos. No faltan las piezas más tendientes al pop, pero en general, los 18 temas son muy movidos, haciendo el disco muy dinámico, y dando una idea general de cómo sonaban en vivo (es un decir, ya sabemos que ni ellos mismos se escuchaban) durante su primer etapa, con un menor porcentaje de los temas pop que dominaban los LP’s. El disco nos deja con “Yes It Is” y “I’m Down”, lados B de “Ticket To Ride” y “Help!”, de mediados de 1965, justo antes del brinco a la psicodelia y el final de las giras.



El VOL I arranca con “Love Me Do”, el Génesis de los Beatles, la primer canción grabada en estudio por el cuarteto, y probablemente la primer composición de la dupla Lennon/McCartney. Es un tema sencillísimo, casi infantil, con básicamente 2 tonos armando la canción y otro par en el puente. John arranca con una pegadiza armónica descendiente que es el sello de la canción, y él y Paul armonizan durante los versos. McCartney la escribió a los 16 años, la composición es mayormente de él, pero John aportó con el puente, por lo que sería el primer tema de ambos. “Love Me Do” sería grabada y lanzada en 3 distintas ocasiones. La primera fue en la fallida audición en Decca, el 6 de Junio de 1962, aún con Pete Best en la batería, versión que se puede escuchar en el Anthology I. La segunda grabación es ésta, la primera grabación “formal” del grupo ya con EMI y George Martin, el 4 de Septiembre de 1962, ya con Ringo al banquillo, y que sería el primer single ever de la banda, que aparece en el Past Masters. La tercera fue una semana después, el 11 de Septiembre, con Andy White en la batería, y Ringo en los panderos, llevando el mismo tiempo que White en la tarola, siendo la forma más fácil de distinguirlas, ya que la batería es simple y prácticamente idéntica y ambas duran 2:20. Esa versión es la más conocida al ser lanzada en el LP Please Please Me. Como sea, el tema es tan simple e inocente que resulta encantador, y es una canción emblemática del arranque del grupo. Como dato, Epstein compraría él mismo una gran cantidad de copias para revenderlas en su tienda de música, y esto ayudaría a que el single alcanzara el número 17 de las listas. Sin esta astuta movida, quizá hoy no sabríamos nada de los Beatles y la historia musical hubiera sido muuuy distinta.


Sigue “From Me To You”, otra canción pivotal, y el primer sencillo que alcanzaría el #1 en el Reino Unido. Es mayormente de John, y curiosamente, sería la última en ser acreeditada como “McCartney/Lennon” para después cambiar el orden de los apellidos. Se supone que en un inicio era mucho más bluesera, y por ello ni siquiera tenían contemplado grabarla. Sin embargo, George Martin hizo su magia, la suavizó con una armónica, y sugirió arrancar con ese “darará darará damdaaaam”. La melodía es irresistible, y para los puentes cambian a tonos menores. John diría que esa pieza les hizo cambiar su método para componer, y empezarían a girar de un R&R a un estilo más pop. Además, Paul señalaría atinadamente que en sus primeros años, muchas canciones llevan “Me, I, You”, como una manera de hacerlas más personales, y esta sería un claro ejemplo de ello. Un tema ágil, ligero, inocente, pero que refleja también lo astutos que eran para componer, y la simbiosis que alcanzarían con Martin.


Enseguida tenemos “Thank You Girl”, lado B del tema anterior. Inicia con esos “awww, awww” de John, que arranca cantando solo y luego se incorpora Paul haciendo segundas. Es un tema más simple, quizá sin tantos ganchos, pero con una melodía pegajosa y John cantando apasionadamente, gritando un poco por momentos. La letra es muy cursi, cierto. Estaba dirigida a sus fans, que en ese momento ya eran muchas más chicas que chicos. En un inicio, la tenían pensada como single, pero aunque el resultado fue bueno para una canción “tan tonta”, como John y Paul la describirían después, terminaría quedando como lado B.


“She Loves You” debe ser mi canción favorita de la etapa más temprana de los Beatles. Un rockanrolito fresco y muy dinámico. Es imposible sacarse de la mente ese endiablado estribillo: “She loves you, yeah, yeah yeaaaah!”, convirtiendo esos “yeah” en refranes icónicos para el rock. Melodicamente es una joya, en la que John lleva el lead, mientras Paul y George hacen perfectas armonías. Los versos son cálidos, soleados, y con los puentes, agregan ligeramente algo de tensión, “She says she loves you, and you know that can’t be bad…” con George haciendo una pequeña escala descendente y luego con esos exquisitos “wooooo’s” que revientan en un nuevo estribillo. Ringo se muestra monumental. En un patrón de batería aparentemente sencillo, se nota ya su mano desde esa reconocible intro, con los fills, el manejo de tambores, y esos redobles con los que relanza la canción. Líricamente también es curiosa. Sigue ese patrón de los pronombres en el título, y es una canción de amor, pero es una de las primeras que habla en tercera persona, algo inusual para la época. La canción es una verdadera cátedra de ganchos, melodía y armonía, y aunque ciertamente suena algo fechada, en su momento sería revolucionaria. El single, lanzado el 23 de Agosto del ’63, sería a la larga el sencillo de los Beatles de más ventas en Reino Unido, y sería además, uno de los 5 temas que encabezaron las listas estadounidenses al mismo tiempo a inicios de 1964.


Su lado B es “I’ll Get You”, un temita pop más bien simplón. Como solían hacer, John y Paul cantan en armonía. Sin embargo aquí no hay un puente como en la mayoría de sus temas, George no hace nada realmente destacado, y musicalmente, lidera Paul con su bajo. Una armónica va acompañando al fondo, y de nuevo usan los “oh yeah’s” como ganchos. Pronto, cualquier otra banda que los usara sería acusada de intentar imitar a los Beatles. Como curiosidad, las cintas master dela canción se perdieron, igual que “She Loves You”, “Love Me Do” y “P.S. I Love You”.


Otro de esos temas que tuvieron a los Beatles en el top 5 a la vez es “I Want To Hold Your Hand”, que puede resumirse en una sola palabra: Beatlemanía! Con una intro poderosa (Do-Do-Re Do-Do-Re), arrancamos con otra de ésas melodías irresistibles y ése cúmulo de ganchos: “Oh yeah, I’ll tell yo something, I think you’ll understand”. Los chicos habían dominado muy bien la fórmula: “oh yeah’s”, pronombres, armonías a dos y tres voces, puentes pegajosísimos, George haciendo licks y transiciones entre tonos (donde otras bandas tocarían 2 notas, Harrison suele meter escalas transicionales de 3 o hasta 5 notas, lo han notado?), y una batería simplemente impredecible, pero que termina quedando muy bien y dando personalidad propia a cada tema. A pesar de que pudiera resultar formuláico, el sistema les resultaba sin atiborrarnos de canciones que sonaran a lo mismo. La diferencia eran las enormes melodías que lograban crear. Aquí además tenemos las palmas que suenan de vez en cuando. Ese puente celestial “And when I touch you I get happy… inside” que queda un segundo como en suspenso. Y la batería de Ringo durante el estribillo es simplemente genial. John y Paul la escribieron juntos en casa de Jane Asher, novia de Paul. La grabaron el 17 de Octubre de 1963, con 17 tomas, la primera vez que usarían 4 canales. El grupo se había resistido a iniciar una gira en USA hasta no tener un #1, ya que parecía haber resistencia hacia ellos. Poco después, en plena gira europea y tras un concierto en París, Epstein les daría la noticia de que por fin lo habían logrado. “I Want To Hold Your Hand” desataría la Beatlemanía.


“This Boy” quizá la tengamos más presente que otros singles, o al menos los que vimos la película “A Hard Day’s Night”, ya que es la toma que se lleva la película, en la que Ringo va caminando a la orilla de un río sintiéndose sólo y triste. Como dato, ese día Ringo estaba que se moría de una resaca, por lo que su malestar era auténtico. Esa escena terminaría eclipsando el resto de la película, y mientras aparece, al fondo suena “This Boy”, que también sería conocida como “Ringo’s Theme”, aunque quien la canta es John. Lennon compuso el tema tratando de imitar el estilo de Smokey Robinson. Con versos en balada, casi vals, los puentes son electrizantes, con John gritando de manera desgarradora, mientras Paul y George hacen armonías al fondo. La letra, es además pesimista, introspectiva. Aún lejos de “I’m A Loser” y “Help!”, pero ya dando un indicio de esa melancolía lennoniana.


Viene luego una de esas curiosidades que únicamente se encuentran en este disco: “Komm, Gib Mir Deine Hand”, que es la versión en alemán de “I Want To Hold Your Hand”. EMI estaba convencida de que la única forma de colocar un single de éxito en Alemania, era cantándola en alemán. La banda se resistió mucho tiempo, pero tanto Brian Epstein como George Martin empezaron a presionar también. Después de todo, los chicos eran fluidos en el idioma. Camillo Felgen sería el encargado de traducir las letras, y los chicos finalmente cedieron mientras terminaban el Tour Francés en Enero el ’64 y alistaban maletas para brincar el Atlántico por primera vez. Por ello, fue el primer tema en ser grabado fuera de Inglaterra, y de hecho, fuera de Abbey Road. La canción se completó en 11 tomas, usando los instrumentos originales y simplemente regrabando voces.


“Sie Liebt Dich” fue grabada durante esas mismas sesiones. La diferencia es que la cinta Master de “She Loves You” fue de las que habían sido destruidas, por lo que tuvieron que regrabar todos los instrumentos, además de las voces. EMI tendría especial cuidado en cuidar los masters a partir de esta fecha. Prácticamente son iguales en cuanto a música, pero la versión en alemán se extiende 2 segundos más, sin que se sienta más lenta. Dejaron los “Yeah Yeah Yeah” en vez de traducirlos al “Ja”, manteniéndolo como identidad de la banda. Los dos temas fueron grabados el 29 de Enero de 1964, en los EMI’s Pathe Studios de París. Los sencillos la rompieron en Alemania, de manera previsible, pero al ser lanzados en USA y Australia, prácticamente fueron ignorados (también de manera previsible). A partir de esto, la banda se negaría rotundamente a grabar en otros idiomas, salvo por líneas sueltas en las canciones. Como curiosidad, se fijan que en esta primera mitad John lleva el lead vocal en todas las canciones?


Sigue “Long Tall Sally”, del EP del mismo nombre lanzado el 19 de Junio de 1964. Este es un Rockanrolito que tenían en su repertorio desde que eran os Quarrymen en 1957. El original fue hecho famoso por Little Richard en 1956. Aquí Paul lleva el lead vocal con su “voz gritada”, sin armonías de los demás. George Martin toca el pianito al fondo. Dado que lo tocaban de memoria y que continuaría en su repertorio prácticamente hasta su último concierto (y aún Paul la seguiría tocando como solista hasta la fecha), la grabaron en una sola toma. Llama la atención que sea un cover, pero va de la mano con el For Sale, más o menos de la misma época, donde predominan covers de rockanrolitos que hacían en sus inicios como banda.


“I Call Your Name” es el único tema propio de este EP, una canción de John. Lennon la había compuesto desde la época de los Quarrymen. En el ’63 se la dio a Billy J Krammer & The Dakotas, pero no le gustó el arreglo que hicieron y decidió grabarla con los Beatles. Aquí tenemos a George tocando por primera vez una Rickenbaker 360 de 12 cuerdas, con ese distintivo sonido. Ringo toca un cencerro, tenemos un buen solo de George, y otro gran puente. Aunque estaba planeada para aparecer en la película A Hard Days Night, el director Richard Lester la rechazó por ser parecida a “You Can’t Do That”. Y aunque John quería lanzarla como single, terminaría apareciendo en EP. La canción parece simplona a simple oída, pero una vez que escuchas la versión de The Mammas & The Pappas, de 1966, con un trato más jazzy, resalta la gran melodía de John.


Luego tenemos “Slow Down”, otro rockanrolito, original de Larry Williams. Lennon la canta, y suena totalmente carente de emoción, igual que el resto de la banda. Incluso ese grito antes del solo suena muy forzado. Y George suena como si estuviera dormido. Es decir, todos suenan con una enorme carencia de energía. Aunque John intenta sonar fuerte y por momentos grita, es uno de los peores covers que harían. Parte que más me gusta es ese Brrrrrr al 1:33.


“Matchbox” completa los temas de este EP. Aquí Ringo lleva el lead vocal en este cover de Carl Perkins, y lo hace de buena manera. Bueno, de la mejor manera que podía hacerlo por esas fechas. Al menos, muestra más pasión, y posiblemente fue Lennon quien lo tocó, por su estructura más simple. Los Beatles la tenían en su repertorio desde 1961, y Pete Best la cantaba. Martin toca el piano como en el resto de las rolas del EP.


Seguimos con “I Feel Fine”, en el que recuperan el buen nivel de sus singles. Cantada por John, la canción inicia con ese icónico feedback. The Who y The Kinks ya habían usado el efecto en vivo, pero Lennon reconocería que sería quizá la primera vez que quedaba registrada en vinyl. Contrario a lo que se piensa, es la guitarra de John la que suena, no la de George. La canción surgió durante las sesiones de “Eight Days A Week”, con John jugueteando con el riff. El sonido le gustó y lo depuró en un cambió de tonos y a partir de ahí, armó toda la canción. El intrincado riff, es pues, la base de la canción. Tiene versos muy melódicos, que se sienten como subeybajas con ese fraseo. Los puentes son otra maravilla lennoniana “I’m so glaaaaad, that she’s my Little girl”. De nuevo tenemos coros y armonías a 3 voces, un buen solo, y los manejos de tiempo de Ringo, con falsos finales y ganchos a montón. No son adorables esos “She said so”?


Seguimos con “She’s a Woman”, de Paul, que sería el Lado B de “I Feel Fine”. Paul hace su voz gritada, ya que está en un tono muy alto. En sí la canción tiene influencias de Little Richard y Carl Perkins, el bajeo tiene alto volumen mientras que la batería se pierde, y ambas van en contrapunto. George hace un brillante requinto de aires country. Va en un medio tiempo y se acelera un poco en los puentes, en los que Ringo entra con los platillos. No es la octava maravilla, pero es un digno lado B.

“Bad Boy” es un rockarolito de Larry Williams, cantada por John, semejante en mood a “Dizzy Miss Lizzy” (de hecho, fueron grabadas el mismo día). Lo más sobresaliente es el diálogo entre John y la guitarra de George, que se discute con buenos licks. Paul toca aquí el piano eléctrico, pero es apenas audible. Esta canción es muy rara, ya que no es un single, sino que salió en uno de esos discos bastardos gringos, llamado Beatles VI, que solían hacer un caos respecto a la discografía británica oficial. No sé si originalmente estaba planeada para el Help! y se descartó, o si estaba pensada como lado B y se arrepintieron, pero el caso es que es uno de los temas que, por su tipo de lanzamiento, fue prácticamente desconocido para el público británico durante más de 2 décadas.


“Yes It Is” me parece uno de los temas más soporíferos de toda la discografía Beatle. Sería lado B de la genial “Ticket To Ride”. Su valor quizá radica en la compleja armonía vocal con disonancias y a George experimentando con el pedal de volumen para hacer esos efectos soñolientos. John diría tiempo después que fue un intento fallido de reescribir “This Boy”. La verdad es que es una canción muy floja, con una melodía inusualmente débil, sin ganchos, y totalmente olvidable. El peor tema de esta colección.


Cerramos con “I’m Down”, que es el mejor de los rockanrolitos de McCartney en el disco. Este sería el Lado B de “Help!”. Contrario a los R&R’s del EP, aquí suenan mucho más cohesionados y seguros de sí mismos. Paul se enloquece por momentos, gritando y haciendo una pequeña fiesta, sobre todo en la coda. El tema inicia prácticamente a capella, Ringo juega con los tums para empujar la canción. John y George hacen un gran trabajo vocal al fondo, supongo que con overdubs, ya que suena incluso una voz en bajo, al estilo de los Beach Boys. Harrison hace un buen solo, y van jugando con los tiempos, con parones y arrancones que le dan una gran dinámica. Para la parte final viene un solo de teclado eléctrico a cargo de John que le da aún más punch. En la versión que hicieran en el Shea Stadium, John enloquecería un poco mientras tocaba ese fragmento con los codos. El tema es potente y muestra la habilidad de Paul con el R&R, cerrando de buena forma un disco que se iba desinflando.



En fin, el disco no es perfecto, pero es muy bueno y hace un agradable recorrido en la primer etapa del cuarteto. Como ya dije, es muy fluído, y aunque son 18 temas, la mayoría ronda los dos minutos, por lo que se va volando y no se siente pesado. Tenemos aquí algunos de los pilares de su discografía, sobre todo esos primeros sencillos sobre los que se sentaría s éxito y la explosión de la Beatlemanía. Temas como “She Loves You” y “I Want to Hold Your Hand” muestran porqué estaban a años luz de la mayoría de las bandas a las que les abrieron las puertas de la Invasión Inglesa. Son canciones indispensables que, aún hoy día, todo niño de párvulos debe ubicar. La cuestión es que hay otros temas que no son tan fuertes, lados B’s que ya hubieran querido otras bandas como su mayor éxito, pero que para estándares de los Beatles, suenan más promedio. Este es su lugar. Uno pensaría que siendo un Greatest Hits, debería ser impecable. La cuestión es que… no lo es. No es un Greatest Hits, sino una colección de temas que no se pueden encontrar en ningún otro lado, y por ello no se pueden dar el lujo de escoger. Por ello, tiene un formato más similar a un disco de estudio y no necesariamente todos los temas son de primerísimo nivel. Aún así, es un disco indispensable, que nos lleva de la mano a través de los primeros años de la banda, sus puntos más altos, sus temas más rockeros, algunos promedio, y uno que otro tropiezo. Ése es quizá el mayor mérito de Neil Aspinall… no quiso ofrecernos un producto comercial perfecto, sino que se arriesgó con uno de gran valor musical, que muestra a la banda tal y como fue.




Por Corvan

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