THE ROLLING STONES NOW! (Rolling Stones, 1965) 

 

Artista: The Rolling Stones (A)

Fecha de Grabación: Jun-Nov 1964
Fecha de Lanzamiento: Feb 13 de 1965, USA
Discográfica: London Records
Productor: Andrew Loog Oldham

Calificación: 

 

Era: Rock & Roll II, Early Sixties (1960-1966)

Subgénero: La Invasión Inglesa  

Mejor Canción: Heart of Stone o Down Home Girl

Canciones: 1) Everybody Needs Somebody To Love; 2) Down Home Girl; 3) You Can't Catch Me; 4) Heart Of Stone; 5) What A Shame; 6) Mona (I Need You Baby); 7) Down The Road Apiece; 8) Off The Hook; 9) Pain In My Heart; 10) Oh Baby (We Got A Good Thing Goin'); 11) Little Red Rooster; 12) Surprise Surprise.

 

El problema con los discos de la primera etapa de los Stones es que las disqueras carniceras hacían un verdadero desmadre con las versiones inglesas y británicas, obviamente con el afán de ganar más dinero, sacando ediciones con rolas que no contenían las ediciones del otro lado del Atlántico. En este caso, se trata de un “bastardo” americano más o menos equivalente al Rolling Stones #2 de Inglaterra, ya que fue sacado aproximadamente al mismo tiempo y contiene 7 tracks de su hermano inglesito. Además el Now! rescata una canción del debut británico que no apareció en USA (Mona), agrega un single que acababa de ser un hitazo en la capital del imperio (Little Red Rooster/Off The Hook), una canción que aparecería sólo en USA (Surprise, Surprise) y finalmente dos temas que aparecerían después en el siguiente LP británico, el Out Of Our Heads (Heart Of Stone y Oh Baby). Argh, una aspirina por favor! Así pues, la discografía oficial de los Stones está llena de canciones repetidas por los manejos raros y que nos confunden a nosotros, apreciables fans que no tenemos más remedio que conseguir todos los discos porque nos falta una o dos rolitas que no salen en ningún otro disco. En fin, los manejos sucios de las disqueras no son de hoy en día, como pueden ver. Luego dicen que las disqueras no se hacen harakiri!

En fin, este disco contiene temas muy dispersos y que en realidad nunca pretendieron ser una unidad. Lo curioso es que no se nota demasiado. De hecho, el disco es una pequeña mejora respecto al 12 x 5, ya que regresan a la agresividad, descaro y obscuridad del debut y dejan de lado el sonido comercial y complaciente del segundo. El Now! pues, muestra una considerable mejora en la selección de covers, con una buena reinterpretación de Chuck Berry, el eterno ídolo de Keith, y algunos temas de soul y blues (Little Red Rooster uno de los mejores covers de su discografía!).

También muestran un buen avance en el aspecto compositivo, ya que aunque sólo son 4 temas propios, la dupla Jagger/Richards se muestra cada vez más segura, con mayores riesgos al momento de hacer arreglos, poco a poco dejan de sonar a clones de otras obras de Rythm & Blues y además colocan aquí el primer clásico eterno de su autoría, la gran “Heart Of Stone”. Aunque aún les falta mucha madurez para empezar a hacer discos completamente propios y con buenos temas, a estas alturas, creo que ya era claro que el futuro de la banda va a recaer en este par, y aunque están lejos del mejor nivel que mostrarán en la segunda mitad de los 60’s, a partir del Aftermath, hay que reconocer que apenas están estudiando y sentando las bases de dicha fórmula. En estos temas originales ya se empieza a notar el Jagger misógino y agresivo, aunque aún parece un monaguillo tímido en comparación a letras del Beggars Banquet o el Let It Bleed, y el Richards inventivo que gusta jugar con las armonías.

 

El disco abre con “Everybody Needs Somebody”, una canción que le da a Jagger la oportunidad de hacer un monólogo más recitado que cantado, y cuando digo recitado es más en tenor de un predicador, lo cual no le queda del todo mal. Además esta es la primer canción que intenta capturar la fuerza de los Stones en vivo. No es de los mejores covers de la historia de los Rolling, pero este jam de casi 5 minutos es un buen intento y refleja en parte la fama que se habían creado en escenario, con improvisación de música y voces grabados en estudio como si fuera en vivo. La duración es otra novedad. Cierto que los Animals ya habían roto la barrera de los siete minutos con “Talking ‘Bout You” unos meses antes, por lo que no es nada revolucionario, pero esta es la primer canción de los Stones que rompe ese tabú de los 4 minutos que gobernaba en esos días, y que por lo que escuchamos, bien podrían haberse alargado a media hora si hubieran querido. Hay un buen riff de bajo que va llevando toda la canción, aunque después de un rato se vuelve un poco repetitivo. Charlie hace que suba y baje la intensidad mediante sus platillos, pero realmente son las improvisaciones de Keith y el carisma de Mick lo que hace de esta canción una rola entretenida a pesar de las pocas variaciones. En la edición original del Now! se sustituyó esta versión accidentalmente por uno inferior y más corto, que en realidad era un demo, aunque la versión en CD afortunadamente corrigió este error.

Viene después “Down Home Girl”, una canción con un bajeo super cool y con un efecto elástico por parte de Bill Wayman. La mini intro es genial, y de alguna manera me recuerda lo que harán 5 años después con el riff de la majestuosa “Gimme Shelter”. Apoco no tienen un aire? Richards tiene una capacidad asombrosa de autocopiarse y mejorar sus propios arreglos para diversas canciones. Pero después de esos primeros segundos cambia a un ritmo funky, semilento, con un chunka-chun chunka-chun por parte de Keith mientras el siempre imaginativo Brian (mi Stone favorito) hace esas escalas punzantes descendentes tras cada verso. Al 1:50 el mismo Brian hace un solo bastante simple que más bien sirve de fondo a la armónica. La canción es un cover, muy bien logrado, adueñándoselo por completo, y en el que Mick aprovecha colgarse la etiqueta de Mr. Misógino. Cierto, la letra no es suya, pero cantándola de esa manera uno podría jurar que simplemente se le adelantaron en la idea y que siente cada frase con la que aplasta a la chica a la que le canta.

Enseguida está “You Can’t Catch Me”, que es una de las mejores rolas de Chuck Berry que Keith Richards no se molestó en copiar y reescribir para un tema propio. En lugar de ello, le agregaron un efecto raro y lleno de eco, en el que parecen estar tocando todos en una caverna. Las guitarras van a un ritmo frenético al fondo, y lucen algo eclipsadas ante el protagonismo vocal de Mick, que va a toda máquina apenas deteniéndose a respirar. Al 1:40 Watts hace un redoble que da pie a que las guitarras se vuelvan locas en el puente instrumental, con un solo endiablado y aguijoneante, y hasta hay un falso final con un regreso breve pero perfecto. Rock & Roll puro, un tema bien hecho, entretenido, que se va en un suspiro y que no tiene desperdicio alguno.

La cuarta canción es “Heart of Stone” el mejor de los temas originales de este disco y de los que llevan hasta el lanzamiento del Now! Es una especie de balada, con un aire casi religioso, soul, no sé si por los coros, pero con una oscuridad enorme en toda su atmósfera. Mick esta vez si hace alarde de su misoginismo en letras propias, siendo un ataque venenoso a las mujeres y una alarde de la fortaleza del macho-Jagger. La canción es tremendamente pegajosa y encantadora, no hay manera de no enamorarse de ese gancho de los coros “'Cause you’ll never-brake, never-brake, neeeeeeeeeeever brake…”. Después de todo parece que algunos de los covers Motown de los discos anteriores no fueron en vano. El punteo de Richards, contestando los versos de Mick parecen acentuar aún más el desprecio de las palabras, y el solo es realmente bueno para ser original. Los coros también son majestuosos, siendo una de las primeras canciones donde Brian y Keith se conjugan para hacer esas armonías hermosísimas pero escasas en la discografía de los Rolling. Sin duda es un enorme brinco en el estilo compositivo del dúo dinámico de esta banda, que al menos dan muestra de que pueden ser una gran mancuerna a futuro, trabajando realmente en equipo y no como la sociedad Lennon/McCartney que compartían los derechos pero rara vez escribían juntos. Ah, casi me olvidaba. Creo que la canción en su momento les trajo una pregunta importante al seno del grupo: Qué somos? Una banda de Blues o de Pop? Jones estaba horrorizado de canciones como ésta.

Llega “What a Shame” otra original del quinteto, con una ambientación también oscura y escalofriante, exudando blues puro por todas sus notas, desde el piano de Ian Stewart que suena muy discreto al fondo, el buen solo de armónica que abarca más de una tercera parte de la canción, la línea de bajo que va como brincando en esas escalas de blues y la guitarra de Brian que adora estos temas y esta vez está cargada de eco y brillo. Buena canción, no es una joya y es uno de los R&B que bandas como los Yardbirds estaban haciendo en ese momento. Pero aunque no deja de ser un blues genérico, hay que reconocer que está bien hecho.

Sigue “Mona (I Need You Baby)” una canción original de Bo Diddley en el que resalta la guitarra con el tremo a todo lo que da, así como ese tamboreo frenético “Bom Pom-Bom Bom-Bom Pom-Bom”. Mick por su parte hace un trabajo impecable al cantar fragmentos con una voz rasgada y rabiosa. La canción no es mala, pero el tamboreo puede llegar a ser cansado por momentos. La mezcla por su parte es terrible (en realidad todo el disco, pero este track más), parece que el ingeniero de sonido no pudo evitar que el bombo de Charlie reverberara e hiciera nieve en el micrófono, el cual tratan de tapar con maracas. Pero hay que considerar también que en la época apenas había dos o tres canales, y que además esta fue grabada para el primer disco, más de un año antes.

“Down The Road Apiece” es otro cover de rock, escrito por Don Raye, pero en el que Keith hace gala de su amor por su ídolo y toca en ese estilo desenfadado de Chuck Berry, con esa guitarra desgarrada marca de la casa, ecualizada incluso al sonido de las Gibson de mediados de los 50’s y con Ian Stewart haciendo una muralla deliciosa de sonido al fondo. Un rockanrolito-tributo bien hecho, por mera diversión, pero que de alguna manera no tiene el mismo aire amenazante que los realizados en el disco debut.

Viene “Off the Hook” otro de los originales. Es una canción fresca, que coquetea por igual con el Rythm & Blues que con el pop. El coro (que titula la canción) es pegajoso, pero muy repetitivo, y también puede llegar a enfadar. Muscalemnte no es despampanante, ni muestra lo mejor de Keith en la estructura de la canción ni en la ejecución. Hasta el requinto es muy sencillote, pero aunque no es memorable, no es tampoco una canción apestosa.

“Pain In My Heart” es la más débil de esta tercera entrega. Una balada Soul con una melodía olvidable y para realmente sentarse a llorar, no porque la letra contagie, sino porque es un relleno sin nada que aporte. No sé que fetiche tiene Mick con estas canciones. A estas alturas ya sabemos que Mick se va por el sonido Motown, Keith por los rocanroles y Brian por el blues. Lo único a destacar es el bajo con fuzz, casi un año antes de que los Beatles lo intentaran.

La décima rola es “Oh Baby (We Got A Good Thing Going)” que también viene a ser un relleno sin muchas cosas a destacar, aunque al menos no es un soporífero y el grito de Jagger en el coro rescata en algo la canción.

El final flojo del disco levanta sorpresivamente con un excelente Delta Blues. "Little Red Rooster" de Willie Dixon es magistralmente interpretado en un estilo crudo, con un deliciosísimo slide guitar de Brian y logrando una atmósfera pantanosa y que realmente recuerda a los Blues Heros de los 40’s y 50’s, con todo y la armónica llorando al final, dialogando con la guitarra. La canción fue lanzada primero como single en Inglaterra y para sorpresa de ellos mismos, fue un trancazo de ventas, por lo que los ejecutivos de London no dudaron en añadirlo al pequeño bastardo Now! Por esta vez les perdonamos su ambición, ya que los Rolling demuestran que cuando quieren, pueden ser amos absolutos del Blues.

“Surprise, Surprise” es el último cover de este disco y el que se encarga de cerrarlo. Es un rock & roll al estilo promedio de Berry, pero complejo en su estructura, tomando en cuenta la época, con un tiempo rápido, guitarras haciendo arreglos en todo momento con esa ecualización cincuentona y algunos ganchos en la armonía vocal. Nada impresionante, pero tampoco es ofensivo. Un buen cierre a secas.

 

Un buen disco, que regresa a al carácter oscuro y amenazante de los Stones, sin tantas cargas de pop como “12 x 5” y sin tanto blues como el “England’s Newest Hitmakers”, más bien cargado al rock & roll, pero de alguna manera balanceado si tomamos en cuenta sus orígenes dispersos. La producción no es de lo mejor, pero musicalmente se notan ligeros avances el los Stones. Se van consolidando los temas propios, van seleccionando mejor los covers, van conociendo quién domina diferentes estilos y de paso se consolidan como los chicos malos que dejó ver su disco debut. No es el mejor disco de los Rolling Stones, pero este es un disco crucial en su etapa temprana, y sin duda me voy mil veces más por este que cualquiera de los de los 80’s.

 Mejor Canción: Heart of Stone o Down Home Girl
Canciones: 1) Everybody Needs Somebody To Love; 2) Down Home Girl; 3) You Can't Catch Me; 4) Heart Of Stone; 5) What A Shame; 6) Mona (I Need You Baby); 7) Down The Road Apiece; 8) Off The Hook; 9) Pain In My Heart; 10) Oh Baby (We Got A Good Thing Goin'); 11) Little Red Rooster; 12) Surprise Surprise.

El problema con los discos de la primera etapa de los Stones es que las disqueras carniceras hacían un verdadero desmadre con las versiones inglesas y británicas, obviamente con el afán de ganar más dinero, sacando ediciones con rolas que no contenían las ediciones del otro lado del Atlántico. En este caso, se trata de un “bastardo” americano más o menos equivalente al Rolling Stones #2 de Inglaterra, ya que fue sacado aproximadamente al mismo tiempo y contiene 7 tracks de su hermano inglesito. Además el Now! rescata una canción del debut británico que no apareció en USA (Mona), agrega un single que acababa de ser un hitazo en la capital del imperio (Little Red Rooster/Off The Hook), una canción que aparecería sólo en USA (Surprise, Surprise) y finalmente dos temas que aparecerían después en el siguiente LP británico, el Out Of Our Heads (Heart Of Stone y Oh Baby). Argh, una aspirina por favor! Así pues, la discografía oficial de los Stones está llena de canciones repetidas por los manejos raros y que nos confunden a nosotros, apreciables fans que no tenemos más remedio que conseguir todos los discos porque nos falta una o dos rolitas que no salen en ningún otro disco. En fin, los manejos sucios de las disqueras no son de hoy en día, como pueden ver. Luego dicen que las disqueras no se hacen harakiri!

En fin, este disco contiene temas muy dispersos y que en realidad nunca pretendieron ser una unidad. Lo curioso es que no se nota demasiado. De hecho, el disco es una pequeña mejora respecto al 12 x 5, ya que regresan a la agresividad, descaro y obscuridad del debut y dejan de lado el sonido comercial y complaciente del segundo. El Now! pues, muestra una considerable mejora en la selección de covers, con una buena reinterpretación de Chuck Berry, el eterno ídolo de Keith, y algunos temas de soul y blues (Little Red Rooster uno de los mejores covers de su discografía!).
También muestran un buen avance en el aspecto compositivo, ya que aunque sólo son 4 temas propios, la dupla Jagger/Richards se muestra cada vez más segura, con mayores riesgos al momento de hacer arreglos, poco a poco dejan de sonar a clones de otras obras de Rythm & Blues y además colocan aquí el primer clásico eterno de su autoría, la gran “Heart Of Stone”. Aunque aún les falta mucha madurez para empezar a hacer discos completamente propios y con buenos temas, a estas alturas, creo que ya era claro que el futuro de la banda va a recaer en este par, y aunque están lejos del mejor nivel que mostrarán en la segunda mitad de los 60’s, a partir del Aftermath, hay que reconocer que apenas están estudiando y sentando las bases de dicha fórmula. En estos temas originales ya se empieza a notar el Jagger misógino y agresivo, aunque aún parece un monaguillo tímido en comparación a letras del Beggars Banquet o el Let It Bleed, y el Richards inventivo que gusta jugar con las armonías.

El disco abre con “Everybody Needs Somebody”, una canción que le da a Jagger la oportunidad de hacer un monólogo más recitado que cantado, y cuando digo recitado es más en tenor de un predicador, lo cual no le queda del todo mal. Además esta es la primer canción que intenta capturar la fuerza de los Stones en vivo. No es de los mejores covers de la historia de los Rolling, pero este jam de casi 5 minutos es un buen intento y refleja en parte la fama que se habían creado en escenario, con improvisación de música y voces grabados en estudio como si fuera en vivo. La duración es otra novedad. Cierto que los Animals ya habían roto la barrera de los siete minutos con “Talking ‘Bout You” unos meses antes, por lo que no es nada revolucionario, pero esta es la primer canción de los Stones que rompe ese tabú de los 4 minutos que gobernaba en esos días, y que por lo que escuchamos, bien podrían haberse alargado a media hora si hubieran querido. Hay un buen riff de bajo que va llevando toda la canción, aunque después de un rato se vuelve un poco repetitivo. Charlie hace que suba y baje la intensidad mediante sus platillos, pero realmente son las improvisaciones de Keith y el carisma de Mick lo que hace de esta canción una rola entretenida a pesar de las pocas variaciones. En la edición original del Now! se sustituyó esta versión accidentalmente por uno inferior y más corto, que en realidad era un demo, aunque la versión en CD afortunadamente corrigió este error. 

Viene después “Down Home Girl”, una canción con un bajeo super cool y con un efecto elástico por parte de Bill Wayman. La mini intro es genial, y de alguna manera me recuerda lo que harán 5 años después con el riff de la majestuosa “Gimme Shelter”. Apoco no tienen un aire? Richards tiene una capacidad asombrosa de autocopiarse y mejorar sus propios arreglos para diversas canciones. Pero después de esos primeros segundos cambia a un ritmo funky, semilento, con un chunka-chun chunka-chun por parte de Keith mientras el siempre imaginativo Brian (mi Stone favorito) hace esas escalas punzantes descendentes tras cada verso. Al 1:50 el mismo Brian hace un solo bastante simple que más bien sirve de fondo a la armónica. La canción es un cover, muy bien logrado, adueñándoselo por completo, y en el que Mick aprovecha colgarse la etiqueta de Mr. Misógino. Cierto, la letra no es suya, pero cantándola de esa manera uno podría jurar que simplemente se le adelantaron en la idea y que siente cada frase con la que aplasta a la chica a la que le canta. 
Enseguida está “You Can’t Catch Me”, que es una de las mejores rolas de Chuck Berry que Keith Richards no se molestó en copiar y reescribir para un tema propio. En lugar de ello, le agregaron un efecto raro y lleno de eco, en el que parecen estar tocando todos en una caverna. Las guitarras van a un ritmo frenético al fondo, y lucen algo eclipsadas ante el protagonismo vocal de Mick, que va a toda máquina apenas deteniéndose a respirar. Al 1:40 Watts hace un redoble que da pie a que las guitarras se vuelvan locas en el puente instrumental, con un solo endiablado y aguijoneante, y hasta hay un falso final con un regreso breve pero perfecto. Rock & Roll puro, un tema bien hecho, entretenido, que se va en un suspiro y que no tiene desperdicio alguno. 

La cuarta canción es “Heart of Stone” el mejor de los temas originales de este disco y de los que llevan hasta el lanzamiento del Now! Es una especie de balada, con un aire casi religioso, soul, no sé si por los coros, pero con una oscuridad enorme en toda su atmósfera. Mick esta vez si hace alarde de su misoginismo en letras propias, siendo un ataque venenoso a las mujeres y una alarde de la fortaleza del macho-Jagger. La canción es tremendamente pegajosa y encantadora, no hay manera de no enamorarse de ese gancho de los coros “'Cause you’ll never-brake, never-brake, neeeeeeeeeeever brake…”. Después de todo parece que algunos de los covers Motown de los discos anteriores no fueron en vano. El punteo de Richards, contestando los versos de Mick parecen acentuar aún más el desprecio de las palabras, y el solo es realmente bueno para ser original. Los coros también son majestuosos, siendo una de las primeras canciones donde Brian y Keith se conjugan para hacer esas armonías hermosísimas pero escasas en la discografía de los Rolling. Sin duda es un enorme brinco en el estilo compositivo del dúo dinámico de esta banda, que al menos dan muestra de que pueden ser una gran mancuerna a futuro, trabajando realmente en equipo y no como la sociedad Lennon/McCartney que compartían los derechos pero rara vez escribían juntos. Ah, casi me olvidaba. Creo que la canción en su momento les trajo una pregunta importante al seno del grupo: Qué somos? Una banda de Blues o de Pop? Jones estaba horrorizado de canciones como ésta. 

Llega “What a Shame” otra original del quinteto, con una ambientación también oscura y escalofriante, exudando blues puro por todas sus notas, desde el piano de Ian Stewart que suena muy discreto al fondo, el buen solo de armónica que abarca más de una tercera parte de la canción, la línea de bajo que va como brincando en esas escalas de blues y la guitarra de Brian que adora estos temas y esta vez está cargada de eco y brillo. Buena canción, no es una joya y es uno de los R&B que bandas como los Yardbirds estaban haciendo en ese momento. Pero aunque no deja de ser un blues genérico, hay que reconocer que está bien hecho. 

Sigue “Mona (I Need You Baby)” una canción original de Bo Diddley en el que resalta la guitarra con el tremo a todo lo que da, así como ese tamboreo frenético “Bom Pom-Bom Bom-Bom Pom-Bom”. Mick por su parte hace un trabajo impecable al cantar fragmentos con una voz rasgada y rabiosa. La canción no es mala, pero el tamboreo puede llegar a ser cansado por momentos. La mezcla por su parte es terrible (en realidad todo el disco, pero este track más), parece que el ingeniero de sonido no pudo evitar que el bombo de Charlie reverberara e hiciera nieve en el micrófono, el cual tratan de tapar con maracas. Pero hay que considerar también que en la época apenas había dos o tres canales, y que además esta fue grabada para el primer disco, más de un año antes. 

“Down The Road Apiece” es otro cover de rock, escrito por Don Raye, pero en el que Keith hace gala de su amor por su ídolo y toca en ese estilo desenfadado de Chuck Berry, con esa guitarra desgarrada marca de la casa, ecualizada incluso al sonido de las Gibson de mediados de los 50’s y con Ian Stewart haciendo una muralla deliciosa de sonido al fondo. Un rockanrolito-tributo bien hecho, por mera diversión, pero que de alguna manera no tiene el mismo aire amenazante que los realizados en el disco debut. 

Viene “Off the Hook” otro de los originales. Es una canción fresca, que coquetea por igual con el Rythm & Blues que con el pop. El coro (que titula la canción) es pegajoso, pero muy repetitivo, y también puede llegar a enfadar. Muscalemnte no es despampanante, ni muestra lo mejor de Keith en la estructura de la canción ni en la ejecución. Hasta el requinto es muy sencillote, pero aunque no es memorable, no es tampoco una canción apestosa. 

“Pain In My Heart” es la más débil de esta tercera entrega. Una balada Soul con una melodía olvidable y para realmente sentarse a llorar, no porque la letra contagie, sino porque es un relleno sin nada que aporte. No sé que fetiche tiene Mick con estas canciones. A estas alturas ya sabemos que Mick se va por el sonido Motown, Keith por los rocanroles y Brian por el blues. Lo único a destacar es el bajo con fuzz, casi un año antes de que los Beatles lo intentaran. 

La décima rola es “Oh Baby (We Got A Good Thing Going)” que también viene a ser un relleno sin muchas cosas a destacar, aunque al menos no es un soporífero y el grito de Jagger en el coro rescata en algo la canción. 

El final flojo del disco levanta sorpresivamente con un excelente Delta Blues. "Little Red Rooster" de Willie Dixon es magistralmente interpretado en un estilo crudo, con un deliciosísimo slide guitar de Brian y logrando una atmósfera pantanosa y que realmente recuerda a los Blues Heros de los 40’s y 50’s, con todo y la armónica llorando al final, dialogando con la guitarra. La canción fue lanzada primero como single en Inglaterra y para sorpresa de ellos mismos, fue un trancazo de ventas, por lo que los ejecutivos de London no dudaron en añadirlo al pequeño bastardo Now! Por esta vez les perdonamos su ambición, ya que los Rolling demuestran que cuando quieren, pueden ser amos absolutos del Blues. 

“Surprise, Surprise” es el último cover de este disco y el que se encarga de cerrarlo. Es un rock & roll al estilo promedio de Berry, pero complejo en su estructura, tomando en cuenta la época, con un tiempo rápido, guitarras haciendo arreglos en todo momento con esa ecualización cincuentona y algunos ganchos en la armonía vocal. Nada impresionante, pero tampoco es ofensivo. Un buen cierre a secas.


Un buen disco, que regresa a al carácter oscuro y amenazante de los Stones, sin tantas cargas de pop como “12 x 5” y sin tanto blues como el “England’s Newest Hitmakers”, más bien cargado al rock & roll, pero de alguna manera balanceado si tomamos en cuenta sus orígenes dispersos. La producción no es de lo mejor, pero musicalmente se notan ligeros avances el los Stones. Se van consolidando los temas propios, van seleccionando mejor los covers, van conociendo quién domina diferentes estilos y de paso se consolidan como los chicos malos que dejó ver su disco debut. No es el mejor disco de los Rolling Stones, pero este es un disco crucial en su etapa temprana, y sin duda me voy mil veces más por este que cualquiera de los de los 80’s.

 

 

 

Por Corvan 

 

Letras de El Traductor de Rock 

 

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