RUBBER SOUL (The Beatles, 1965)

Artista: The Beatles (A)
Fecha de Grabación: Oct – Nov ‘65
Fecha de Lanzamiento: 03 de Diciembre de 1965
Discográfica: EMI Parlophone
Productor: George Martin
Calificación: 9.5 MUST HAVE

 

 

Era: Rock & Roll II, Early Sixties (1960-1966)

Subgénero: La Invasión Inglesa

Mejor Canción: In My Life seguida por Norwegian Wood y Drive My Car

Canciones: 1) Drive My Car; 2) Norwegian Wood (This Bird Has Flown); 3) You Won't See Me; 4) Nowhere Man; 5) Think For Yourself; 6) The Word; 7) Michelle; 8) What Goes On; 9) Girl; 10) I'm Looking Through You; 11) In My Life; 12) Wait; 13) If I Needed Someone; 14) Run For Your Life.

Este disco es muy bueno. El más disfrutable de la etapa temprana de los Beatles, aunque siendo sinceros, éste, más que “etapa temprana”, viene siendo parte de la transición, el puente que une la era de rockanrolitos con la etapa de plena madurez artística de los Beatles. Mucha gente dice que éste disco y el Revolver vienen siendo parte I y parte II de un mismo proyecto, que son hermanos gemelos. Yo siempre he creído que el Revolver es punto y aparte, y que los discos que están más ligados al proceso de exploración y puente entre ambas etapas de los Beatles son el Help! y el Rubber Soul, discos donde se nota la exploración y expansión de sus sonidos, uno más acústico y armónico, otro donde exploran más las melodías, los efectos sonoros y los riffs. En cualquier caso, es en estos discos donde Los Beatles dejan de ser representantes del sonido merseybeat para convertirse en una poderosa máquina de pop con un sonido totalmente propio. El Revolver no se puede considerar parte de la transición ya que están en plena madurez y llegan al tope de su potencial creativo y sus facultades musicales, siendo uno de sus mejores discos. El Peppers NO es mejor que el Revolver, pero esa polémica ya la veremos más adelante.

Por otro lado, le tengo mucho cariño al Rubber Soul. Creo que es de los discos de más fácil escucha de todos los LP’s de estudio de la banda, sin contar recopilatorios, claro. Porqué? Simplemente porque casi no trae relleno (salvo la innecesaria “What Goes On”) a diferencia del resto de los discos de la primera etapa, que generalmente traían uno que otro colado de menor nivel, y todas las canciones aquí son encantadoras. Y a diferencia de los discos posteriores de la etapa más madura, no trae canciones difíciles o poco digeribles, como “Tomorrow Never Knows”, “Within You Without You”, o de plano sin sentido, dícese “Revolution #9”, “Wild Honey Pie”, “Dig It” o “Maggie Mae” por mencionar algunas. El disco es una joya pop, y un paso en firme hacia el sonido más maduro de la banda. Si bien, sostengo que el Help! fue EL disco experimental de los 60’s y el que empezó todo el rollo, este fue un paso mucho más amplio y firme, ya un poco más direccionado a la psicodelia de la que serían maestros.

Por otro lado, no les suena perfectamente navideño? El disco fue pensado para lanzarse en fechas decembrinas para que las legiones de adolescentes gritonas lo compraran para Navidad. Fue de hecho, el primer disco del grupo al que se le pudo dar un tiempo específico de grabación y en el que no tuvieron que andar a las carreras dividiendo el tiempo entre giras o grabaciones de películas. No se notan los renos y la nieve ni los santacloses, ni siquiera la portada hace referencia, a diferencia del For Sale, pero este disco no sé porqué me parece a mi el disco sin villancicos más navideño de la historia. Será por los omnipresentes panderos? La cuestión es que tuvieron tiempo de sobra para dedicarle al estudio, pudieron poner mucho más detalle en lo musical y dar ese gran paso evolutivo. Porque el cambio es evidente. Ya no es la banda inocente, de ritmos medios bobos y empalagosos, que nos gustan, claro, pero no dejan de ser bobos y empalagosos. Es decir, aquí se dan cuenta de que pueden seguir siendo un grupo de rockanrolitos para adolescentes histéricas durante el resto de sus vidas o decidirse a ser rockeros de a de veras para trascender la historia y romper fronteras con su público, y competirle a las bandas de la invasión inglesa a quienes le habían abierto la puerta y ya les pisaban los talones. Bandas peligrosas como los Animals, los Yardbirds, The Who, o los mismos Stones. Creo que sobra decir cuál decisión tomaron.

Tampoco se puede decir que sea un disco perfecto. No le doy el 9.5 sólo por la mediocre “What Goes On”. Creo que puede haber discos de 10 con alguna canción mala. Pero en general, así como se nota que está mucho más avanzado que sus antecesores, también se nota que hace falta una chispa de genio para llegar al nivel maestral de los discos posteriores, y es imposible ponerlo al mismo nivel. Aún así es un gran esfuerzo por parte de la banda, ya que se hicieron perfectamente concientes durante el proceso de grabación de que iban a hacer un disco buscando la perfección sonora (y entendiendo el término en 1965, creo que lo lograron), buscando a la vez nuevos sonidos, y comenzaría oficialmente la guerra contra los Beach Boys hasta el otro lado del atlántico.

Musicalmente es un avance enorme, y eso se reconoce desde la primer oída. Los Beatles y George Martin se metieron al estudio con la idea de aprovechar el tiempo para innovar y exprimir nuevos sonidos. No sé si sea la primera vez que un grupo usa cítara en una canción, pero es la primera vez que un grupo lo graba con éxito. Si bien la técnica de Harrison con la cítara aún es rudimentaria, lo que hace con “Norwegian Woods” es inaugurar una era de sonidos experimentales que después terminarán conformando el movimiento World Music. Y eso pocos lo reconocen. Además en el ’67 todo mundo estaría agregando los sonidos del medio oriente a las brillantes canciones psicodélicas, pero nadie le quitaría el gusto a Harrison de haber sido el primero. Por otro lado tanto John como Paul tienen sus coqueteos con la Chanson Francaise, con “Girl” y “Michelle” respectivamente. George Martin comienza a involucrarse en los sonidos y a ser decisivo, y debemos agradecerle a él el maravilloso solo a mitad de “In My Life”, que no es un clavicordio, sino un piano, pero cuyo sonido renacentista se extendería como reguero de pólvora a otros grupos. Y finalmente, y creo que esto no lo ha reconocido nadie más, es el disco en el que Paul comienza a ser bajista. Es decir, bajista de a de veras, y no de los que se contentaban con marcar los tonos. Los que dicen que Paul murió en 1966 y que fue hasta entonces cuando su doble comenzó a hacer líneas complejas y riffs deliciosos de bajo, deben escuchar con atención al menos las exquisitas estructuras de 4 cuerdas de “Drive My Car” y “The Word”, canciones que “son puro bajo”, o las líneas más discretas pero a la vez más complejas de “If I Needed Someone” y “Nowhere Man”, o el dinámico efecto fuzz que le inyecta al bajeo de “Think For Yourself”, quizá la primera versión grabada de un bajo distorsionado. Al parecer el pique con Brian Wilson de los Beach Boys había empezado ya un poco antes y el Sr. McCartney se decidió en serio a darle pelea, empezando precisamente en este disco. Recordemos que de las mismas sesiones es el sencillo “Day Tripper”, con un riff para levantarle un monumento. Quizá Paul nunca llegó a ser el mejor bajista de su momento, pero aquí estuvo cerca, muy cerca, superado durante la grabación de este disco sólo por John Entwistle, entre los que robaban reflectores, y aunque después seguiría creciendo, llegarían otros monstruos como Jack Bruce que lo terminaron opacando. Él mismo se autosaboteó tras la disolución del cuarteto, pero ya es otra historia.

Finalmente está el tema lírico. Lo cual me lleva a ligar el tema anterior. Creo que ya es archiconsabido el tema de que Paul era el cursi y John el intelectual en temas líricos. La verdad es que hasta el Help! los dos eran un par de cursis y no salían del mismo tema: las chicas. Ni siquiera La Mujer, simplemente las chicas. Dejemos eso de lado. Pocas veces los críticos se han puesto a analizar la verdadera sociedad Lennon-McCartney a partir de este disco. Paul siguió siendo un cursi. John se vio severamente influenciado por la letra aguda de Bob Dylan para empezar a escribir temas más oscuros e introspectivos. John sería el que se arriesgaría con la pluma, con las palabras. Sería el que tendría que retractarse de la dura verdad de que eran más populares que Jesucristo (de hecho, creo que TODAVÍA lo son), y sería el que tomaría una postura política a nombre del grupo. Paul seguiría siendo un cursi, meloso y empalagoso irremediable en el plano lírico (hasta la fecha), ni como defenderlo al pobre, pero a partir de este disco, sería el que se echaría a hombros la revolución musical del cuarteto, liderando desde el bajo (y a veces sin él) estructuras cada vez más complejas, sin llegar a ser progresivas, pero ciertamente Los Beatles le deben a Paul mucho de su experimentación sonora a partir del Rubber Soul. La madurez musical de McCartney, combinada con la madurez lírica de Lennon, fue lo que llevó a los Beatles a estar en un nivel absolutamente ajeno a los mortales.

Líricamente también se nota el salto hacia el frente. Tenemos “Drive My Car” que no es la típica canción de amor de Paul, sino una ácida sátira al modus vivendi de Hollywood. El cinismo de Paul llega al límite, siendo el título de la canción una antigua expresión del Delta Blues para el sexo. En la canción ya es de todo sabido que una chica ofrece al chico el puesto de chofer para su carro aunque no tiene vehículo. “Norwegian Woods” sería una de las primeras canciones de corte erótico. Aún se cree que fue sobre una aventura de Lennon, pero Paul diría hace poco que John la escribió realmente acerca de una prostituta. No es precisamente una canción de amor, sobre todo tomando en cuenta que terminó durmiendo en el baño porque lo echó una ramera! The Word es una canción de amor, pero no hacia una chica. Es posiblemente la primer canción de amor universal y abstracto jamás escrito. Muchos dirían que es el primer himno psicodélico de la historia. “Nowehere Man” es la primer canción de los Beatles (y creo que de cualquier banda) en que no hablan de chicas. No hay intenciones románticas, ni remotamente. Es un canto universal y extensivo.”In My Life”, por otro lado, es una de las facetas más maduras de John, el otro lado de la moneda introspectiva de Help!. Aunque la canción tiene un aparente sentido romántico, hay un aura universal, un recuerdo absoluto desde la niñez, una memoria que lo abarca todo y a finalmente a quien dedica la canción no es a una mujer, sino a la vida misma. Finalmente, “Think For Yourself” sería el primer mantra de cómo-mejorar-tu-vida-sin-sonar-invasivo de parte de George.

 

El disco inicia con “Drive My Car” un exquisito rocker de Paul en el que aprovecha de todo su cinismo para burlarse de los Beach Boys con el tema de las chicas y autos a través de una sátira. Una chica consigue a un chofer prometiendo que será una actriz famosa, pero al final revela que aún no tiene auto. Además el término “Maneja mi auto” es un eufemismo bluesero para el sexo. Musicalmente es una delicia, y muestra la evolución del grupo en el Rock, alejándose un poco del Rock & Roll clásico que aún defendían a capa y espada en el For Sale, pero sin dejar de sonar potentes. Y es pura diversión, desde la deliciosa intro de guitarra (que corre a cuenta de Paul, no de George), la adictiva melodía vocal en el que Paul lidera con una voz más gritada que de costumbre, y en la que John hace terceras voces y luego George se les une para entretejer más armonías en los coros, el cencerro, los panderos siempre presentes y el pianito semi-boogie que hace de esta una canción aparentemente ligera, pero con mucho cuidado en los detalles y mucho más compleja que un simple R&R. Los Beep Beep, Mhhh Beep Beep Yeah! son otro gancho delicioso hacia el final. Y el bajeo es de los primeros que muestran la gran evolución que McCartney tendría en su instrumento. EL bajo es básicamente la guía y el armazón, con un riff complejo y de bastante más dificultad para los estándares de la época. El solo del 1:05 también lo toca Paul, aunque fue Harrison quien lo compuso. Una verdadera joyita.

Sigue “Norwegian Wood”, que originalmente se iba a llamar “This Bird Has Fown”, con un sonido acústico, pero bastante más psicodélico gracias a George, que se le ocurrió añadir el sonido de una cítara, instrumento que tenía algunas semanas tocando. Evidentemente aún no lo domina, pero hace lo suficiente para darle mucha mayor profundidad en sonido con ese riff estrambótico. Ringo se contenta con tocar los cascabeles. Mientras John hace un endiablado guitarreo acústico que sirve de estructura para que George haga lo suyo con el instrumento hindú y Paul con un bajeo más discreto marcando tonos esta vez. Las armonías vocales de los coros son bastante complejas, aprovechando que estaban grabando por primera vez en pistas de cuatro canales y que la tecnología y el tiempo les permitían experimentar con sonidos y duplicar las voces a su gusto. Además del sitar, otra innovación fue el tema lírico. Es unas de las primeras ocasiones en que un grupo de pop habla del adulterio, y más específicamente, con una prostituta. Se supone que “Norwegian Wood” va más en sentido de Madera Noruega que Bosques Noruegos. En ese tiempo Paul dice que la clase media usaba pino para construir sus casas, pero decir “Pino barato” no sonaba muy poético que digamos, por lo que cambiaron la expresión a Madera Noruega para referirse a la casa de madera barata de la chica con la que estaba John. La chica lo terminó mandando a dormir al baño (seguramente por alguna grosería) y a John se le ocurrió prender una fogata a manera de venganza. No lo hizo, porque hubiera quemado todo el lugar, pero la anécdota melodramática dio para hacer esta buena canción.

Después viene “You Won’t See Me” con otro bajeo muy dinámico de Paul, un pianito muy mono y una letra más pesismista, notándose que también Paul comenzaba a nutrirse de Dylan, e inspirándose en problemas que tenía en esos momentos con su guapísima novia Jane Asher. En esta canción Mal Evans toca el órgano Hammond al final de la rola, (es un decir, sólo mantiene un anota). Nuevamente da cuenta de la evolución de Paul al bajo, aunque esta vez no es tan notable a simple oída. Por otro lado el grupo vuelve a hacer gala de una compleja estructura vocal, en un claro desafío a los Beach Boys, y con unos adorables Uhhhhh La La La’s que dan vida a la canción después del coro.

Enseguida está “Nowehere Man”, que otro brinco lírico enorme. John dice que se había pasado toda una mañana tratando de escribir una canción de sentido, de búsqueda filosófica, y le había salido pura basura. Cuando se dio por vencido, se echó al sillón y le vinieron como un flashazo las palabras del título y la estructura de la canción. Es, de hecho, la primer a de la banda que no tiene ni remotamente una conexión romántica. Después se le relacionaría como una referencia al conformismo y al hombre que se deja llevar por la corriente, pero John se refería a si mismo, ya que no sentía encajar en ningún lado, ni pertenecer a ningún lugar. Comenzaba a sentir los estragos de la Beatlemanía. En esta ocasión la banda aprovecha 2 de las pistas para ensamblar la estructura vocal con 6 voces, siendo uno de sus trabajos más complejos hasta ese momento. El resultado es simplemente hermoso.

Luego está “Think For Yourself” la mejor composición de George hasta el momento y una clara muestra de que también tenía cualidades como compositor. A partir de entonces sus canciones comenzarían a tener más peso en los discos y dejarían de ser mero relleno. La canción se iba a llamar originalmente “Won't Be There With You” y destaca por el potente sonido del Fuzz. Yo en un inicio pensé que era el mismo George tratando de hacerle la competencia a Keith Richards, pero se trata de Paul, agregando por primera vez un efecto de distorsión a su bajo Rickenbacker. De hecho, hay dos bajos en la canción. Uno haciendo la función normal, con tonos profundos, y el segundo, casi sobrepuesto con un sonido profundamente distorsionado, semejante al que usó Richards en “Satisfaction”. Es la primera vez que se tiene registro grabado de un bajo con fuzz. Las dos líneas de bajo son tremendamente dinámicas y le roban cámara al mismo George, quien se contenta con llevar la guitarra rítmica. Ya en vivo, McCartney haría el bajo normal y Harrison haría con la guitarra el efecto fuzz.

Después llega “The Word” un proto-himno psicodélico, en el que Paul hace otra línea de bajo más simple, pero que se hecha a cuestas toda la canción. John lleva el liderazgo vocal, pero Paul y George le complementan con segundas y terceras durante los coros. Lleva un piano que juguetea toda la canción y que además da la intro. Aquí no hay panderos ni cascabeles, pero en cambio tenemos un juego de maracas que dan unidad a los sonidos. La canción está casi toda en tono Re, con pocos cambios, y es ya un paso para las unitonales como “Tomorrow Never Knows”. Líricamente habla del amor, pero traspasando el sentido típico del amor chica-chico, más bien haciendo referencia a un amor más universal, y de paso Lennon deja escapar algunas de sus primeras manifestaciones políticas. George Martin toca el armonio que se escucha hacia el final y que le da un toque más psicodélico a la canción. Les confieso algo? La palabra a la que se refiere John en la canción no era originalmente “Love”, era “Dope” (Mariguana), pero por obvias razones, no podía hacer referencia la droga en 1965, aún no. Si ponen atención a la letra, verán que cobra sentido. Jajajajaja. Sip. Podemos decir que esta es de las primeras canciones psicodélicas.

La séptima canción es “Michelle” una hermosa balada de Paul, que se nos afrancesa un poco. Paul solía usar sweaters de cuello de tortuga, una moda francesa, y en ocasiones le cuestionaron que cuáles influencias tenía del país galo. Así empezó haciendo una canción tipo parodia, con escalas descendentes agudas del estilo chanson. Una amiga suya sabía francés y le pidió qu ele diera “unas palabras que encajaran bien” y le tradujo literalmente “Sont des mots qui vont très bien ensemble”, que agregó a la canción. Paul mismo tocó la guitarra acústica, una Epiphone Texan que da ese sonido tan distintivo, y lo hizo haciendo un punteo similar al que usaba al bajo. Seee, ya sé que es cursísima, pero es de las canciones cursis-adorables de Paul, y es imposible no gustar esta canción.

“What Goes On” es el negrito en el arroz. No es porque la cante Ringo. Bueno, también. Es mala porque es mala. Muchos la justifican que dizque porque tiene un estilo de guitarra tipo Carl Perkins, y chalalá. La cuestión es que es una de las primeras canciones que compuso Lennon, de cuando aún eran los Quarrymen. Y se nota. Está muy verde a pesar de los arreglos y esfuerzos. La canción es un mero relleno que le pusieron al buen Ringo para que hiciera al bufón una vez más. Además es casi una copia del estilo country de “Act Naturally” del disco anterior, si uno las pone juntas apenas y nota las diferencias, por lo que además es innecesaria. Insisto en que no es lo único que influye para que el Rubber Soul no alcance el 10, pero si afea un poquito un disco casi perfecto.

Enseguida tenemos “Girl”, la versión lenonniana de chanson francaise. En ella narra una relación tormentosa, con una chica de la que no se puede separar, pero que lo pone en ridículo y lo hace sentir idiota. Pocas veces John puede ser tan emocional con un monosílabo como en el coro de esta canción, realmente parece que hay una chica atormentándolo. Lennon usa una guitarra de doce cuerdas para ese sonido entre francés y griego. Una de las peculiaridades es la profunda inhalación de John entre cada Girl del coro. Generalmente estos “defectos” se borran o matizan en la postproducción, pero los chicos le pidieron a Norman Smith, ingeniero de sonido, que lo maximizara en el canal de agudos como una especie de broma. También se dice que John lo hizo a propósito emulando una fumada de mariguana. En el puente George y Paul cantan “tit-tit-tit-tit-tit…” (teta) también como una broma, ya que originalmente iban a hacer dit-dit-dit, pero la pronunciación se complicó.

“I’m Looking Through You” es otra canción de Paul inspirada en la ya deteriorada relación con Jane Asher. Logra una de los versos que más me gustan de Paul: “You don’t look different, but you haven’t changed…”. La canción es muy rítmica y muy mona, con un par de palmas acompañando la batería de Ringo e intercalándose con los panderos, pero sin ser mala, no resalta particularmente en el disco. Parece que no le dedicaron tanto tiempo en la postproducción, no tiene armonías vocales complejas ni experimentación sonora como el resto del material. Pero no es mala y también tiene su encanto.

Luego está “In My Life”, una de las joyas del disco y que y a le puede competir a cualquier rola de la etapa posterior del cuarteto. John logra una madurez lírica enorme, con esta balada atemporal. Aunque de alguna manera le canta a un viejo amor, en realidad es una memoria de vida, y logra imágenes poéticas conmovedoras: “There are places I remember, All my life though some have changed, Some forever not for better, Some have gone and some remain”. Una melodía perfecta, con una intro de guitarra breve pero histórica, discretos juegos de voces de George y Paul que embellecen la canción, y un exquisito solo de teclado a cargo de George Martin. Aquí hay que aclarar que se trata de un piano, pero fue grabado en un tiempo más lento por la dificultad técnica; al acelerarlo para que encajara con la canción, se modificó el timbre y da la impresión de ser un clavicordio. No fueron pues los primeros en usar el clavicordio en el rock, pero fueron los que lo pusieron de moda. Una oda a la nostalgia, que en un buen día te puede conmover bastante. Ah casi lo olvido, no es perfecto ese falsetto que usa John para cerrar el último verso? Una de mis favoritas no sólo del disco, sino de la banda.

“Wait” es otra de las canciones flojas o promedio. Esta iba a ser parte del disco Help!, pero al final fue descartada. Para el Rubber Soul andaban ya cortos de tiempo y hacía falta agregar algo, por lo que retomaron esta canción para incluirla en el disco. El efecto de guitarra (como que se va y viene) de Harrison es más típico de las sesiones del Help!, y siendo honestos, hubiera quedado mucho mejor en dicho álbum, no entiendo cómo es que quedó fuera. Ringo agregó pandero y maracas para equilibrarla con el sonido del Rubber Soul, pero la canción parece que no termina de encajar y no mantiene innovaciones musicales o líricas como el resto del material, pero John y Paul se alternan el liderazgo vocal y logran por momentos una buena armonía vocal.

La segunda aportación de George en el disco es “If I Needed Someone”, con un riff arpegiado de bastante influencia de los Byrds, particularmente de “Bells of Ryhmney”. La canción es de estructura simple, pero muy bien vestida con esos arreglos agudos de guitarra, los coros de John y Paul (que siempre suenan raros sin los fondos de Goerge), y con otro vertiginoso bajeo. Una canción sencilla, pero inteligente, y en la cual ya se empiezan a ver las características futuras de Harrison como compositor.

El disco cierra con “Run For Your Life” una divertida canción de John en la que amenaza a su “chica de acción” con matarla si la encuentra con otro tipo. Simple, pero linda y muy rítmica. Además George tiene una gran aportación en la guitarra, haciendo unas figuras muy interesantes. Luego diría que era su canción favorita de John en el disco. No es para tanto, pero es un buen cierre. Curioso que haya tantas canciones con cierta sensación misógina. Quizá también le estaban haciendo competencia a los Stones, jajajaja!

 

Excelente disco, con los Beatles ya cercanos a su plena madurez. Aun les falta, pero sin duda es un enorme salto con respecto al Help! No podemos negar que dicho disco fue el primer paso a la revolución musical de los 60’s, pero esta es la continuación, y sin estancarse en el mismo sonido acústico y más Folk, los Beatles continúan con una revolución de sonidos, exprimen las posibilidades del estudio y comienzan por fin a tomarse más en serio como músicos. Por otro lado, es curioso que este es de los primeros trabajos en que una banda tiene total control creativo del disco completo. No se tomó como un disco con algunos posibles sencillos más material de relleno, como normalmente se hacía, sino como una unidad con una calidad estándar.Si bien no es un disco conceptual, ni mucho menos sí sería el primer antecedente de un disco como unidad y no como un montón de canciones o sencillos dispersos elegidos por la disquera para sacar dólares. También la banda escogió el título. Fue idea de Paul de una frase que escuchó acerca de Mick Jagger: Plastic Soul, que quería decir que era un blanco que podía cantar como negro. Y la foto de la portada también fue de su elección, tomada por Norman Freeman en el jardín de John, cuando les estaba mostrando en un proyector las posibles opciones, la cartulina se movió dando un efecto alargado. Los chicos quedaron encantados y le pidieron que quedara así en la carátula, deformada y alargada.Un album casi perfecto que bien se puede tomar como el disco más maduro de su etapa temprana, o como prefiero verlo yo, el disco más verde de su etapa madura. El disco crearía por sí mismo un gran impacto en muchas bandas contemporáneas, que buscarían expandir su sonido, dedicar más tiempo al estudio, hacer obras más completas, incluír más instrumentos… No se puede concebir el Pet Sounds sin el Rubber Soul. Y no es propiamente un disco psicodélico, pero es el eslabón que está apenas un paso atrás y del cuál se derivaría todo el colorido hippidélico apenas unos meses después. Y sin un solo cover… Definitivamente, un Must Have.

 
 
Por Corvan
 
 
 

 

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