SAM'S TOWN (The Killers, 2006)

Artista: The Killers (D)

Fecha de Grabación: Nov ’05- Jul ‘06

Fecha de Lanzamiento: 02 de Octubre del de 2006, USA

Discográfica: Island Records, Vertigo

Productor: Flod, Alan Moulder y The Killers

Calificación: 9.5

                           

 

Categoría: Indie (2001-???)

Mejor Canción: Why Do I Keep Counting? O, en verdad cualquiera marcada en rojo

Canciones: 1) Sam’s Town; 2) Enterlude; 3) When You Were Young; 4) Bling (Confession of a King); 5) For Reasons Unknown; 6) Read My Mind; 7) Uncle Jonny; 8) Bones; 9) My List; 10) This River is Wild; 11) Why Do I Keep Counting? 12) Exitlude.

 

No sé porqué tantos prejuicios con The Killers, empezando por mí. El Sam’s Town es impecable, y quizá su único pecado es que nos (me) vamos con la finta de satanizar todo lo que sea Rock Pop (o Pop Rock) y de inmediato pensamos que debe ser mala música, ligera, comercial, monetizada, sin calidad, tipo Britney, Biever, o alguna basura de esas. Pero hay niveles y niveles, y hay pop ba$ura y Pop inteligente,  considerando que incluso los Beatles eran Rock Pop y en éste género fue que se convirtieron en inmortales!!!! Por supuesto que no comparo a los Beatles con los Killers, pero es un ejemplo de cómo uno se puede ir con la finta, considerar aceptable el Pop de los 60’s y satanizarlo en la actualidad. Mientras la música de cualquier género sea tratada con respeto por sus creadores e intérpretes y no como una mera caja registradora, se pueden obtener discos de buena calidad como éste.

El Sam’s Town es un gran álbum, que llegó cuando el Indie estaba en su punto cúspide y le volvió a inyectar un tremendo impulso. Me atrevo a decir que fue la estrellita del movimiento, y el que colocó momentáneamente a The Killers como LA banda mediática de la década.

Lo más notable del Sam’s Town fue que los Killers no se durmieron en sus laureles ni intentaron un Hot Fuss II. Siguen el estilo de Synth Pop del debut, pero sin duda evolucionan, tratan de dar un giro a su música. La influencia New Wavera es menos obvia, y aunque Brandon Flowers revira las críticas del Hot Fuss al que tildaban de demasiado anglófilo (quién los entiende, si les dieron una patada en el * a los Killers y en Londres si los aceptaron antes de ser superestrellas…) en este álbum en cambio parece americanizarse, o más que eso, querer presentarles su país a los ingleses. Hay una vibra distinta, y aunque sigue habiendo influencias de los Smiths, U2, Duran Duran, Tom Petty, Simple Minds, etc., se atrevieron a modificar su sonido para bien, cuando muchas bandas se hubieran ido por la apuesta segura. Las guitarras y la sección rítmica cobran un rol más protagónico, mientras que los sintetizadores dejan de ser guía para convertirse en un excelente adorno. Algunas canciones son mucho más pesadas y mastodónticas como “Uncle Jonny”, y otras logran un balance perfecto entre las atmósferas más emocionales. La banda se centra en construir lentos y memorables crescendos en las rolas, que se van desarrollando hasta estallar en algún coro, solo o coda, lo que logra que incluso las canciones que no fueron hits de radio sean tremendamente fuertes. Casi todas están construidas con esta misma base, cierto, pero no son copias de sí mismas, sino que cada canción tiene su personalidad, ganchos distintos, melodías vocales pegajosas que funcionan muy bien por sí mismas y que nos pueden tener cantándolas por semanas, sin sonar obvias como “Somebody Told Me” del debut. Así pues, hay un equilibrio perfecto entre letras más maduras, instrumentación mucho más cuidada, y la postproducción, que da el acabado final y luce perfecto. Se encuentra al borde de la sobreproducción, pero milagrosamente logra funcionar sin que suene impresionista. Al contrario, logra un excelente efecto y es lo que termina dando memorabilidad al álbum.

Por ello quizá sea tan difícil definir una canción que sobresalga, y esto ya depende más bien de los gustos personales. Hay de dónde elegir, y por otro lado no hay un “Mr. Brighside” que sobresalga a kilómetros de distancia. Pero esto también es un plus.

 

Después de la enorme gira del Hot Fuss, los Killers se metieron al estudio con la firme intensión de superarse. Flowers llegó a decir que quería hacer un disco más personal y en el que pudiera reflejar el viaje de su vida, ése que lo había llevado hasta ese momento. Desde el título, tomado de un hotel de las Vegas, se nota que la banda regresa a casa. La portada también es un reflejo de este giro, con la intensísima actriz Felice LaZae posando en un muro en ruinas de Las Vegas. La imagen del grupo también cambió (gracias a Dios!) de un estilo más glam y con maquillaje que tenían en el primer disco, a uno más maduro y propio, con Brandon dejándose el bigotito característico de los videos y giras de este disco. Para Octubre del 2006, Flowers adelantó que estaban haciendo un álbum que cimbraría al rock y que sería considerado uno de los mejores de los últimos 20 años. Cuántas bandas han dicho lo mismo y quedan en fantochadas decepcionantes (Coldplay con el X&Y por ejemplo), pero esta vez cumplieron. El sencillo “When You Were Young” fue lanzado en Septiembre y fue un trancazo, sirviendo de punta de lanza al disco y preparando a los fans para lo que vendría. El disco debutó en el primer lugar de los charts y se convirtió en un clásico instantáneo, vendiendo más de 5.5 millones de copias en todo el mundo, ganando multiplatinos y con la aclamación de la crítica y los fans.

 

 

Arrancamos precisamente con “Sam’s Town”, que da título al álbum. La canción inicia con una batería de Vanucci a toda marcha, prácticamente un redoble para una entrada teatral, con los teclados rimbombantes y efectistas. Al medio minuto bajan el tiempo y entra la guitarra crujiente, tímida al principio y luego siguiendo el punteo desaforado del bajo. Sí, de entrada nos topamos con la sorpresa de que Dave Keuning lleva mucho más protagonismo, y lo hace bastante bien, dando texturas densas y mucho más rockeras a la canción. El fraseo de Flowers es quizá demasiado rápido. Curiosamente en la mayoría de las rolas los versos son, si no débiles, sí poco memorables y es difícil recordarlos y tararearlos. Pero eso se compensa con los fuertísimos coros en casi todas las piezas. Y en ésta no es la excepción. Al 1:12 Brandon pega un tremendo grito con “Now, so Why do you waste my time?” y arranca con un poderosísimo estribillo, que da también muestra de una mayor madurez e introspección lírica: “And I'm sick of all my judges, so scared of what they'll find”. Luego se encarga de dejar claro que hay un giro y que ha dejado esa reminiscencia de Brit Rock, con frases que lo llevan a casa, su hermano nacido el 4 de Julio, el verso entero de su abuela Dixie (en un estilo narrativo netamente gringo, cercano al Jefe Sprigsteen). Y cuando nos lo estamos comprando, inicia la coda al minuto 3 con “You know I've seen London and I've seen Sam's Town” y el cierre es con una sección de vientos mucho más del estilo del Brit Rock, con voces de fondo y un ambiente festivo y carnavalesco y todo. Muy buena canción, que resume el espíritu del disco: Un giro estilístico más americano, pero sin deslindarse del todo del sonido inglés.

 

Luego viene “Enterlude”, que es como una entrada a piano puro en el que se da la bienvenida no me queda claro a quién y a qué evento. Supongo que es como una bienvenida a sus fans británicos a una zambullida sonora estadounidense, pero el álbum en sí no pretende ser una obra conceptual ni nada, así que no le encuentro mucho sentido. Es la más débil del disco, pero el pianito es muy mono, dura apenas 50 segundos y no es ofensiva (sólo fuera de lugar) por lo que tampoco está como para marcarla en azul.

 

“When You Were Young” parece ligarse a “Enterlude” con ese acorde con el que arranca y parece tomar impulso para el descomunal riff guitarrero con que inicia. Suena sucio a propósito, pero elegante a la vez. Con la entrada de la voz se queda el bajo marcando y sosteniendo la canción hasta el segundo verso en que el teclado adorna un poco. La banda juega muy bien con los tiempos, acelerando o bajando la intensidad, y haciendo ese espectacular arreglo de teclado en los estribillos, que de nueva cuenta se convierten en el fuerte de la rola. Al 1:35 tenemos una especie de requinto a teclado y guitarra e inmediatamente después un espectacular puente descendente que nos deja a un Brandon cantando casi a capella con una emotividad desbordante. Luego el bajo inicia un crescendo que estalla de nuevo con las punzantes guitarras. El resto de la canción ya no baja en ímpetu, colocando ganchos y arreglos a diestra y siniestra, y poniéndonos a cantar el título a todo pulmón. Líricamente también es un paso adelante, con líneas como: “We're burning down the highway skylines, On the back of a hurricane that started turning… When you were young”. Gran canción, que les sirvió de avanzada para el álbum de manera acertada.

 

La cuarta canción es “Bling (Confession of a King)”, que dejando de lado el ridículo título, Mark Stoermer le inyecta con el bajo un punch y un Groove tremendo. Flowers canta con una intensidad inusitada, pero el bajeo aquí, a pesar de sencillo, es prominente, destacando y guiando la canción de manera fluida y poderosa. La guitarra suena cargada de efectos de pedales ala The Edge (fuzz, delay y sabe cuántos más) haciendo atinados power chords y arreglos que no dejan bajar la intensidad y que opacan a los teclados, que podrían haber eliminado y nadie extrañaría. Gran melodía vocal (particularmente el “it’s not so bad, it’s not so bad” y el “Higher & Higher” de la coda), buenos juegos de tonos y una gran actitud que le inyecta Flowers. Vanucci le mete un beat casi disco, y la combinación de los 4 por momentos recuerda ese buen impresionismo que alcanzaba U2 en sus mejores tiempos, sobre todo con las guitarras aéreas y el clímax que alcanzan en la coda. El cierre es más íntimo, para acabar apenas con unos acordes limpios de guitarra y Brandon susurrando el “It ain't hard to hope, When it shines like gold…”. Gran canción, un poco subestimada a mi gusto.

 

“For Reasons Unknown” se convirtió en otro clásico y fue otro de los sencillos por razones desconocidas para mi… Jeje. Bueno, no es mala, pero es bastante más simple y formulaica, con una intro ascendente, que inicia con un discreto punteo sofocado de guitarra, luego otra empieza a chisporrotear acompañando la batería, y estalla para el segundo verso. Aquí Brandon hace su voz aguda pero en los versos no sé si es él mismo con ovedubs u otro miembro del grupo haciendo al fondo una voz grave y siniestra. Al menos al inicio. En vivo Brandon hace el bajeo (sencillo) y Mark Stoermer toca la guitarra. La canción tuvo como Lado B el coverzaso de “Romeo & Juliet” de los Dire Straits, que a mi gusto es bastante superior al Lado A, jeje. Insisto, no es que sea mala, tiene su encanto, pero es sin duda de las más simples de este disco, y pudo encajar mejor en el Hot Fuss.

 

Luego tenemos “Read My Mind”, otra buena canción donde retoman esa ambientación ochentera, con la predominancia de un sintetizador etéreo al inicio y una memorable línea de piano rematando los versos. La canción mantiene cierta simpleza, pero la visten de manera muy inteligente y elegante, y Flowers hace melodías pegajosas y más naturales, con los quizá mejores versos del disco, animándose incluso a un par de falsettos por ahí. Keuning se anima incluso a hacer un requinto al 2:40, que si bien es sencillo, no sigue la melodía vocal y encaja como guante de seda. La canción funciona en todos los sentidos, y es un ejemplo de cómo la banda va manejando la intensidad, subiéndola de a poco para un imperceptible crecendo que inicia muy suave y termina en un enorme clímax para luego apagarse de nuevo hacia el final.

 

Enseguida tenemos “Uncle Jonny”, es quizá el giro más radical de los Killers. Un ambiente pesado, denso enrarecido, con un riff mastodóntico de bajo con el que retumba el suelo a cada nota. La guitarra suena más distorsionada al fondo, como una motosierra zumbante, con aires industriales, lejanos, muy lejanos a los ambientes más accesibles de la banda. Flowers canta con más angustia que de costumbre, casi al borde del llanto y con ciertas reminiscencias a Robert Smith. Y no es para menos. Las letras son dramáticas, narrando las vicisitudes del tío Jonny, cocainómano, en quien me da la impresión que refleja más de algún dato autobiográfico. La canción va creciendo en una tremenda muralla de sonido, se vuelve más luminosa y finalmente viene esa parte en que  toda la banda canta en tono más grave “Tell us what's going on, Feel's like everything's wrong”. Luego un puentecito muy mono con piano, que increíblemente logra encajar con su delicadeza un ambiente tan pesado, y terminan esta joya, también un poco menospreciada a mi gusto.

 

Con “Bones” recuperan ese aire festivo y más glamoroso, con bling bling de los teclados al inicio y después los sintetizadores emulando la sección de vientos. Nuevamente una buena construcción, con la tensión creciendo en los versos y explotando en los coros “Don’t you wanna come with me, don’t you wanna feel my bones on your bones? Is only Natural”. Bueno, no es precisamente poético, es Brandon es su peor y más frívolo momento lírico del álbum. La canción está diseñada precisamente como sencillo, para sonar en radio, y para ser coreada en los estadios (de hecho muchas rolas aquí tienen esa intención Springsteeniana). Nuevamente tenemos un parón con su respectivo crescendo, los coros muy al estilo broadway y todo que ver. Sé que fue de las más radiadas, pero no es de mis favoritas, e incluso la misma banda se arrepintió de haberla lanzado como sencillo, ya que no les permitió lanzar otras canciones superiores. La más pretenciosa hasta el momento.

 

“My List” Mejora un poco, recurriendo más a la creación atmosférica y a la intensidad emocional de Brando con su voz. El inicio es minimalista y tarda 2 minutos, casi la mitad de la rola, hasta entrar en ritmo con un arreglo orquestal de sintetizadores y un coro monumental, con quién sabe cuántas voces y densas guitarras. Las melodías son buenas por sí mismas, y me hubiera gustado que no la sobreprodujeran tanto, sino que siguieran por la misma línea minimalista. Casi la echan a perder, pero hacia el final los coros femeninos que responden “Let me show you…” a Brandon funcionan, y ese sintetizador que esta como gimiendo también funciona en el lento fade out de la canción.

 

Continuamos con “The River Is Wild” otra buena canción con una descomunal entrada de batería de Vanucci, guitarras incisivas y el teclado dejando los reflectores y convirtiéndose en adorno y no en batuta. Keuning hace una excelente labor con la lira, insertando licks, arreglos a diestra y siniestra, cuando no está levantando densos muros de distorsión. La banda se escalona muy bien para que la canción se luzca, se llene de drama y suene potente, aunque los versos tienen un fraseo muy rápido y poco memorable. Se supone que la melodía (el fraseo) es la protagonista de la canción, pero no estoy del todo seguro que embone con el excelente nivel instrumental de la rola.

 

“Why Do I Keep On Counting” es a mi gusto la mejor canción del disco, o al menos la que más me gusta a mí. Logra combinar a la perfección todos los demás elementos del disco, con un inicio atmosférico y nocturno, la voz como borracha de Brandon con los tecladitos casi infantiles y acampanados. La rola va creciendo, cada vez con más tensión, extendiendo la intro a placer. Al :50 entra un tímido beat de batería y coros muy beatlescos. Luego el Power Chord con un ritmo más intenso para el primer estribillo “Help me get down, I can make it, Help me get down… If I only knew the answer, I wouldn't be bothering you, father”, tras el cual por fin entra la canción en un ritmo fijo al 1:40, con el bajo y la guitarra punteando. La canción pues combina a la perfección el impacto emotivo de la letra en que Flowers pide ayuda a su padre (o a un cura???) reconociendo que su vida es un caos, y el hermosísimo principio que finalmente estalla con guitarras cargadas de distorsión, haciendo la canción a la vez potente y emocional. No sé que lo motivo a escribirla, ni su real significado, pero a mi me recuerda mucho el miedo de cuando iba a nacer mi primer hijo (y ahora que viene la/el [email protected] en camino) y la sensación de no estar preparado, esa sensación de ir en un avión en picada y no saber qué hacer, y estar en una cuenta regresiva cada vez más rápida y a la vez más lenta, y por fin, un poco, entender a tu padre. Pero no creo que Flowers vaya por ahí. Jajaja. La coda es impresionante, cantada con una gran intensidad, conmovedora en serio, logrando que la llamada de auxilio suene convincente, y añadiéndose toda la banda para ese final espectacular. Y como resumen de las demás canciones, también cierran con la canción difuminándose y con un pianito, bajando las revoluciones y los decibeles. Enorme, de las más intensas, brutalemnte honestas y mejor construidas del álbum. Insisto en que aquí no hay un “Mr. Brightside” y cada quién podrá elegir su favorita. Yo me quedo con esta.

 

Y cerramos con “Exitlude” que no es más que un reprise de “Enterlude” pero con más instrumentación, y despidiéndose del público. Brandon inicia solo de nuevo, recitando más que cantar el “Aggressively we all defend the role we play…” Luego agarra la melodíoa vocal de “interlude” cantando las mismas líneas, pero en pasado “We hope you enjoyed your stay…”  con toda la banda cantando a coro, una guitarra acústica, el piano sonando melodramáticamente al fondo. Cierra con la linda línea de piano, melancólica y la banda repitiendo “It’s good to have you with us, even if it’s just for the day, Outside the sun is shining, seems like heaven ain’t far away…” cada vez más lejanos, más etéreos hasta que queda el silencio. Bastante mejor que la primera parte. No sé si con esto intentan hacer una obra conceptual. Creo que lo logran del mismo modo que los Beatles con el Sgt Peppers y el reprise del cierre. O sea, no funciona en absoluto. Pero la salida es buena, a pesar de que falla en su propósito la melodía y la forma en que la estructuran me gusta bastante más que “Interlude”, y a diferencia, esta podría funcionar por sí misma, al menos musicalmente.

 

 

Buen disco, muy compacto, con mucho cuidado en los detalles y en el que la banda se encarga de maximizar sus virtudes y evitar los errores de Hot Fuss para superarse a si mismos y entregarnos un clásico de nuestro tiempo. La mitad de las canciones destacan a  mi gusto, pero el resto son aún bastante fuertes y se sostienen por sí mismas, situación que no ocurre con el debut después del sexto track. Es un disco calculado milimétricamente hasta el más mínimo detalle, y quizá sea el único reproche, que deja poco a la improvisación o espontaneidad, no suena muy natural, pero por el resultado, no los podemos culpar.

Muchos lo consideran el “Joshua Tree” de los 00’s. No sé si sea exagerado, pero no deja de ser un gran disco, y quizá, si nos quitamos los tabúes sobre el Rock Pop, incluso nos atrevamos a colocarlo entre los 5 o 10 mejores de la década. Los Killers no son virtuosos, pero definitivamente se muestran aquí bastante más inteligentes y astutos que muchos de sus compañeros de generación para entregar un disco prácticamente redondo, y que dejó una profunda huella en toda una generación. Definitivamente recomendable, hasta para los más prejuiciosos!

 

 

Por Corvan 

 

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