WOODSTOCK (Jimi Hendrix, 1969)

 

Artista: Jimi Hendrix (B)

Fecha de Grabación: 18 de Agosto del ‘69

Fecha de Lanzamiento: 20 de Agosto de 1994, UK

Discográfica: Polydor

Productor: Alan Douglas

Calificación: 9

                         

 

Era: La Psicodelia (1966-1969)

Subgénero: Live Album

Mejor Canción: Child (Slight Return)

Canciones: 1) Introduction; 2) Message To Love; 3) Hear My Train A Comin’; 4) Spanish Castle Magic; 5) Red House; 6) Lover Man; 7) Foxy Lady; 8) Jam Back At The House; 9) Izabella; 10) Fire; 11) Voodoo Child (Slight Return);12) Star Spangled Banner; 13) Purple Haze; 14) Woodstock Improvisation; 15) Villanova Junction; 16) Hey Joe.

 

Como? Te has vuelto loco de nuevo???? No se supone que este sería la presentación estelar del concierto cumbre de la historia del Rock??????? No se supone que este ES EL concierto del siglo y por lo tanto, esta la presentación estelar, sería la mejor de todas?

Sip. Las palabras clave son “se supone”. La presentación de Hendrix en Woodstock es incendiaria y explosiva, muy impetuosa, y sigue siendo una cátedra de guitarra insuperable, pero dista de ser perfecta. Al menos para los estándares de Jimi. Acepémoslo, salvo “Lover Man”, ninguna de estas canciones alcanzó en Woodstock su versión definitiva. El performance de Hendrix en Woodstock está infladísimo por el hecho de que fue el acto estelar que cerró. Y por la versión psicodélica del himno estadounidense, que vino a ser el sello de este festival, de la misma forma que la guitarra incendiada se convirtió en el símbolo de Monterey. Pero aceptémoslo, nos guste o no, quien se terminó llevando el festival de Woodstock, quien llegó como desconocido y se consagró con el mejor concierto de su vida, fue Carlos Santana. A mi gusto Jimi suena excesivo. Trata de cubrir las carencias de su nuevo bajista llevando su guitarra al límite, y en ocasiones lo logra, pero en otras no. No suena tan natural, suena cansado y forzado, me parece que se esfuerza demasiado en impresionar y alargar el concierto con una cantidad apabullante de solos y guitarreo que eran innecesarios. No necesitaba demostrarle a nadie que era el mejor guitarrista del orbe. Aún hoy, a más de 30 años de Woodstock, lo sigue siendo.

Hay muchas, pero muchas cuestiones que hay que tocar en este concierto. Para empezar, Woodstock vino a ser el punto climático de la generación Hippie. Sin duda ha sido el festival de Rock más grande y mediático de la historia. Sin embargo no sé si también está algo inflado. Musicalmente fue mucho muy superior la presentación de Hendrix en Monterey. Y de Janis ni hablar, su presentación en Woodstock fue más que lamentable. Y el de Isle of Wight ni se diga, varios grupos dieron el concierto de sus vidas en esta islita británica. Pero Woodstock por alguna razón es EL concierto, el que conserva esa aura, y el que de alguna manera puso fin a una era completa. Quizá sea porque se supone que hubo medio millón de asistentes, pero bien visto ese festival fue un tanto caótico, la logística fue terrible, para el tercer día no había agua, no había comida, no había medicinas, no había manera de sacar la basura, ni de ir al baño, los grupos llevaban hasta 8 horas de retraso... Y fueron varias de las mejores bandas de Rock del momento, pero no fue ninguno de los 5 pilares por algún motivo u otro: No estuvieron ni los Beatles (resquebrajándose), ni los Stones (de luto), ni los Doors (con los líos legales de Jim), ni Pink Floyd (aún ignorados en USA) ni Led Zeppelin (apenas despegando), en lo que fue el único año de la historia en que éstos 5 monstruos dieron conciertos. En ningún otro año coincidieron, si se fijan.

Pero todos declinaron o ni siquiera fueron invitados, y el rol estelar de Woodstock recayó en Jimi Hendrix y en Janis, de quienes se generaron muy altas expectativas. El retraso que se fue generando entre banda y banda hizo que la actuación de Janis, borracha y drogada, fuera una de las más lamentables de su carrera. Y también mermó considerablemente la de Jimi, aunque fue mucho más decente, e histórica.

Y pues siendo objetivos, el cierre que hizo Jimi en el llamado “Mejor festival de Rock de la Historia” fue tremendo, explosivo, cargado de energía, pero dista mucho de ser el mejor de su carrera. Faltándome un trillón de bootlegs por escuchar, simplemente el Monterey es superior con mucho.

Hay muchos factores que influyeron. Para empezar, Hendrix no tocó con The Experience, sino con su Band of Gypsys, que esa noche fue presentada como Gypsy Sun and Rainbows. Desde inicios de año, Noel estaba cada vez más frustrado por no poder tocar también la guitarra y por estar opacado por Hendrix y por Mitch. No le gustaba tampoco el perfeccionismo de Jimi, que los hacía repetir hasta 40 tomas en estudio, y según Noel, Hendrix no quería que el bajo destacara demasiado, no quería que Noel tratara siquiera de opacarlo. Si Jimi deseaba que el bajo luciera, lo tocaba él mismo, como en muchas canciones del Electric Ladyland. Así Noel Redding renunció a The Experience el 29 de Junio de 1969, tras un concierto en Denver. Jimi ni se inmutó, y de inmediato llamó a un viejo amigo del ejército, Billy Cox. Digamos que Cox era bueno como militar, y como bajista tuvo la enorme virtud de hacernos extrañar horrores a Noel Redding.

Para esas alturas, Hendrix ya estaba confirmado para Woodstock, que se celebraría en el Estado de Nueva York del 15 al 18 de Agosto del 1969. Con la reordenación del grupo, Jimi decidió cambiar el formato de Power Trio y agregó a Larry Lee en la guitarra rítmica, y a Juma Sultan y Jerry Velez en las congas y percusiones. Afortunadamente Mitch Mitchell se mantuvo, dando unidad y coherencia a las canciones. La nueva alineación tuvo apenas 2 semanas para ensayar, y según Mitch, el grupo nunca llegó a integrarse ni a funcionar como tal. Para el 18 de Agosto, además, Jimi llevaba despierto como 3 días con un montón de drogas, y el resto del grupo tampoco había dormido demasiado. Para cuando Jimi y los Rainbows llegaron a Woodstock, los medios ya hablaban de multitudes de proporciones bíblicas. Más de medio millón de personas reunidas para ver a la crema y nata del Rock de los 60’s. Hendrix seguía con cierto pánico escénico, y hasta esa fecha había tratado de evitar tocar frente a multitudes, prefiriendo teatros y lugares pequeños. Como dato, Jimi no iba a cerrar originalmente el concierto, pero estuvo presionando bastante y al final logró que lo colocaran como el cierre. Se supone que su presentación iniciaría poco antes de la media noche del Domingo, pero una tormenta eléctrica por la tarde había retrasado unas 8 horas el rol de presentaciones. Se había calculado que habría 400,000 almas escuchando a Jimi por la noche, pero la gente se empezó a ir por la tarde del domingo y la madrugada del lunes, ya que tampoco habían dormido, estaban empapados en el lodo, y ya no había agua ni comida. Por más que muchos intentaron quedarse a la noche del domingo, se fueron exhaustos y desilusionados. Para la mañana del lunes, cuando la banda empezó a tocar, quedaban solo 30 o 40 mil de los fans más resistentes.

 

El disco 1 abre con el track llamado “Introduction, que es eso. Jimi Hendrix y su banda subieron por fin al escenario a l as 8:30 de la mañana del lunes, cuando se supone que ya deberían estar recogiendo el tiraderos. Chip Monk los presenta como The Jimi Hendrix Experience, la banda sube, Jimi saluda y de inmediato aclara: "We decided to change the whole thing around and call it Gypsy Sun and Rainbows. For short, it's nothing but a 'Band of Gypsys". Y luego presenta a cada integrante. Quizá lo más interesante es cuando un tipo del público le pregunta “Are you high?” como ofreciéndole un churro, y Jimi responde “I am high, thank you”.

La banda arranca su set con “Message To Love, que aún era una rola desconocida para la gente. Era de las primeras veces que la interpretaba en público, si no la primera, pero ya llevaba un par de años arreglándola. A pesar de ello, es una canción cargadísima de energía, escogida con el propósito de prender a la gente que llevaba 3 días esperándolo. Arranca con un guitarreo cargado de wha, y de inmediato se pasa al poderoso riff descendente que dominará toda la canción, otra de esas joyas con la marca de Hendrix que resultan inolvidables. El trabajo de guitara en esta canción es impresionante, brutal. Quizá es porque tiene otra guitarra de soporte que le permite esta vez hacer toda su pirotecnia, pero hace arreglos increíbles a lo largo de toda la rola, como al 2:15. La sección rítmica no suena mal, quizá porque Cox sólo tiene que hacer 3 tonos, pero Mitch suena poderoso y preciso como siempre, impulsando la canción cuando debe y bajándole la potencia en partes como al 2:30. Luego Jimi hace otros encantadores arreglos, como relámpagos de guitarra, y luego hace falsetto muy curioso, donde se extraña a Noel haciendo armonías. En esta parte sincroniza voz con guitarra para un efecto extraordinario, la canción va subiendo de intensidad y explota con el riff principal de nuevo y un incendiario requinto, donde Hendrix luce su técnica y velocidad combinadas con wha, eso que a 30 años nadie ha podido igualar. Chequen esos relámpagos al 4:15!!!! Ya después la canción se alarga un poco hasta casi 7 minutos y se vuelve un jam, pero sigue siendo exquisito oír a Jimi en este nivel. La gente aplaude eufórica al final.

Sigue “Hear My Train A Comin’”, que es una de las canciones que Jimi usaba en vivo desde el ’67. Se trata de un blues lento y psicodélico, que debió haber sido inspirado en algún viejo blues de los 30’s o 40’s. Es un riff formuláico (por no decir genérico) que suena a Deja Vu, con apenas 2 o 3 tonos armando la rola entera. Se vuelve a extrañar a Noel, ya que Cox carece de demasiados recursos y no se sale de esos 3 tonos. Pero bueno, uno no escucha un disco de Hendrix para escuchar el bajo, o si? Jimi hace una buena labor de guitarra, con esos destellos mágicos a diestra y siniestra. EL solo del 3:30 es cataclísmico. Sin embargo, la canción se va alargando demasiado, convirtiéndose en un jam en el que sólo Jimi destaca, y algunos buenos momentos de Mitch, que parece contenerse para marcar ese ritmo ferroviario. Sin embargo Cox hace pocas variantes, y el jam se va volviendo cansado y repetitivo. Hacia la mitad de la canción Jimi ya no suena tan magnífico, algo lo distrajo o ya empezó a afectarle el cansancio, aunque luego hace otro buen solo… la rola se alarga hasta casi 10 minutos, de manera absolutamente innecesaria.

 Luego viene “Spanish Castle Magic”, con ese riff incendiario que tanto me fascina. La guitarra ruge como un motor y Mitch recorre toda su batería agregándole T.N.T. Me encanta en particular esa parte en que Jimi empieza a cantar los versos y la guitarra luce entrecortada en un riff descendiente mientras Mitch lleva el tiempo con el bombo, hace parones y arrancones con las baquetas, y prepara la explosión. Cox luce un poco más, pero me sigue pareciendo a años luz del nivel de Noel. El resto es Hardrockear, insertar solos y más solos, regresar al riff, Mitchell recorriendo su batería como pulpo, y nuevamente estirar la canción al límite, hasta convertirla en un jam de 6:30, terminando con feedback y Mitch masacrando su batería. Es de mis canciones favoritas del Axis, pero aquí le falta algo. No es potencia ciertamente, es quizá la rola más potente del performance de Jimi en Woodstock, pero le falta magia.

Continuamos con “Red House”, ese exquisito blues de la vieja escuela que apareció en el AYE. Me encanta esta canción. Quizá porque me encanta el blues de la vieja escuela. Siempre me ha parecido que es el equivalente a “Since I’ve Been Loving You” de Zep. Pero esta versión pierde lo intenso y sexoso de la de estudio. No sé si el raquítico bajo o el exceso de adornos que le enjareta Jimi. En estudio estaba magnífica, no sé porqué agregar cantidades exorbitantes de solos y arreglos donde no iban. Al menos vocalmente creo que supera la del AYE, con un “feeleing” mucho más bluesero. Los solos son buenos, no me malentiendan, pero volviendo a la comparación con Zeppelin, ellos sabían que “Since I’ve Been Loving You” era una canción perfecta y no le cambiaron prácticamente nada en las versiones en vivo. Aquí “Red House” suena excesiva, y pierde mucho del encanto de su versión original. Aunque ciertamente, si esta es la primera vez que se topan con esta canción, se van a ir de espaldas. Al menos no la convierte en un jam, y dura lo que debe.

Luego tenemos con “Lover Man” otro poderoso rocker. Esta canción nunca fue lanzada en disco de estudio, hasta el Valleys of Neptune, pero la habían estado manejando en vivo desde el ’68. La potencia de la canción es arrolladora, desde el potente riff a fingerpicking para luego arrancar con una potentísima sección rítmica. Debo decirlo, si tanto le he tirado a Billy Cox, en esta canción se discute de manera descomunal, haciendo una de sus mejores interpretaciones y sincronizándose de manera formidable con Mitch, de manera que cuando aparece el solo, siguen cubriendo todos los espacios. Por cierto, el solo que inicia al minuto 1 es enorme, con la guitarra más limpia, y haciendo un despliegue de técnica inigualable, improvisando hasta el minuto 3. Por cierto que la dificultad técnica para cantar con un ritmo y tocar en otro totalmente distinto es enorme. Aunque la melodía no es muy buena, agrega poder a la canción, y es notable que Jimi no se pierda haciendo ambas cosas.

Sigue “Foxy Lady” con esa entrada brutal, pero después hay pequeños errores, la guitarra se pierde en instantes cuando Jimi empieza a cantar, y la sección rítmica esta vez no se encuentra, Mitch va por su lado como aplanadora y Cox parece ir corriendo detrás de él. Vocalmente Hendrix comienza a sonar cansado después del despliegue de las canciones anteriores. No es definitivamente la mejor versión, pero el solo es muy bueno, y se rehacen con el cierre, mucho más destructivo que la original. La gente ovaciona la final.

Enseguida Jimi platica un poco con la gente y presenta “Jam Back At The House”. Como su nombre lo indica, es una improvisación de la banda que supongo salió cuando estuvieron trabajando el riff principal, que es de lo poco que vale la pena. Es un tema instrumental muy dinámico, con cambios de ritmo y todo, pero la banda jamás se sincroniza, y por instantes parece que incluso alguien pierde el tono. Al 3:30 Mitchell hace un solo de batería siguiendo el ritmo, y al 4:40 regresa ese riff incendiario. Parece que la rola va a prender, pero siguen con el Jam hacia ninguna parte, y por momentos suena aburrida y repetitiva, dando la impresión de que no la ensayaron mucho.

El segundo disco inicia con “Izabella”, una canción que presenta como de un soldado extrañando a su mujer. O eso creo. Jimi está tan acelerado que apenas se le entiende. El riff es muy bueno, la melodía es pegajosa, y en general la estructura está pensada para que la guitarra se luzca con los solos, que son de buena manufactura. Pero de nuevo, la sección rítmica parece ir totalmente a destiempo y suena caótica. No sé si soy yo, pero esta vez me parece que Billy es quien va bien, incluso destacado, marcando el ritmo para la guitarra, y es Mitch quien se pierde entre tanto baquetazo. Buena canción, un poco larga.

Después llega “Fire”, que debería ser uno de los platos principales, siendo de las 2 o 3 mejores canciones de Jimi. Está bien interpretada, incluso por Cox, tiene gran potencia, solos perfectos, un Mitch imparable… Ni siquiera la alargan, la tocan como va en apenas menos de 3 minutos que se van como lo que dura un cerillo. Pero el enorme problema es que se extrañan los coros con armonías de Mitch y Noel. Esos “Let me stand next to your fire”, y por ello la canción suena con enormes huecos y desinflada. Instrumentalmente es perfecta, pero suena mal sin los coros a los que estamos acostumbrados.

Seguimos con “Voodoo Child (Slight Return)”, 14 minutos de Jimi Hendrix poseído por su guitarra, haciendo un solo endiablado y que por si solo debió valer los 3 días de espera sin agua y comida en esa granja perdida de Woodstock. Si l a versión de estudio en increíble, ésta versión en vivo tomo a Hendrix en un punto de inspiración orgásmico. De hecho, son 14 minutos climáticos. Cox no ayuda, se la pasa subiendo y bajando la misma escala, pero lo que hace Jimi, y lo que hace Mitch, que también le vale esta sola canción para estar entre los mejores bateristas de la historia, es apocalíptico. Al 5:10 la erupción volcánica parece contenerse un poco, bajan el ritmo y Jimi presenta nuevamente a los Gypsy Sun and Rainbows. Hacen un jam en la sección media de la canción y hacia el 6:30 vuelve a cobrar forma y empiezan a crear tensión. Al 7:40 estalla otro solo. Lo hecho por Hendrix en esta versión es simplemente imposible para los mortales, y por ello ocupa el primer sitio del Olimpo de la guitarra. Es imposible escribir lo que hace en estos solos, es como si se volviera uno con su guitarra y explorara cada sonido que pueda sacarle, con una magnificencia increíble. Originalmente le iba a dar un 8 al disco, pero esta versión de “Voodoo Child” me hizo imposible darle menos del 9. No hay un solo instante de los solos en que uno no quede impresionado, tratando de seguir cada nota y de imaginar cómo es que lo hacía. En fin, es una escucha obligada, incluso cuando se pone a improvisar y a juguetear con otra canciones después del minuto 10. 14 minutos que nos mantienen al filo. Esta es la diferencia entre un jam y interpretación de un dios.

Luego viene la mítica “Star Spangled Banner”, el himno de Estados Unidos, y que por alguna razón, esta versión psicodélica y distorsionada vuelve locos a todos los estadounidenses. Se volvió en un símbolo no sólo de Woodstock, sino de toda la nación hippie. Yo no entiendo. Bueno, sí. Es por esa mala costumbre gringa de no respetar sus símbolos y usar su bandera hasta en los condones. Patrioterismo, le dicen. En el resto del mundo las banderas y los símbolos nacionales son cuidados con celo, y hacer eso con el himno de cualquier otro país le pudo haber costado cárcel. Además, musicalmente,  la parte que corresponde al himno es muy simple y sencilla, y hasta yo la puedo tocar en bajo. Y el resto es un montón de ruido rugiendo con feedback. Punto. Tras esta canción Jimi se retiró del escenario.

La gente lo obligó a volver para el encore. La siguiente canción fue “Purple Haze”, en una versión poderosísima y muy fiel a la original, incluso más potente. La sección rítmica luce muy sólida, con el bajo siguiendo más o menos las mismas notas de Noel y la batería de Mitch espectacular. En el primer solo Jimi se alarga y hace su espectacular pirotecnia. La canción luce con más fuerza, aunque la voz de Jimi suena ya algo mermada, y por momentos parece que se va a quebrar. Aún así es una demostración que Jimi en vivo podía alcanzar la perfección misma. Esta es una prueba más de que la guitarra era una extensión más de su cuerpo, se le daba de una forma tan natural que difícilmente será alcanzado alguna vez. Lo que pueda decir de esta versión se queda corto, como si tratara de definir con palabras al color morado… es algo que hay que oír.

El final de “Purple Haze” es alargado con una especie de requinto que se alarga en este otro track, llamado “Woodstock Improvisation”, que es únicamente la guitarra de Jimi dejando un límite muy alto para aquéllos que quieren alcanzar el status de virtuoso. Por momentos se intentan agregar sus compañeros, pero lo dejan solo, y casi los puedo ver con la boca abierta. Jimi hace varias secuencias que van de algo parecido al flamenco al Latino al Jazz. Parece una improvisación caótica, pero en realidad es algo absolutamente maravilloso. Si realmente no lo tenía preparado, este tipo era un genio.

Después seguimos con “Villanova Junction”, en la que la banda se agrega de una manera muy tranquila para que Jimi haga una hermosísima balada con una melodía de antología. Si “Red House” es el equivalente de “Since I’ve Been Loving You”, creo que “Villanova Junction” es el equivalente a “Samba Pa’ Ti”. Un enorme poema de amor a pura guitarra, sin palabras, con una delicada secuencia de notas que si no te conmueve es porque eres un zombie reggaetonero. La canción dura apenas 2:30 y al final se escucha una nueva ovación del público, que pide “More, more, more, more”.

Después de hacerse del rogar, la banda sale para un segundo encore, y vuelven a presentar al grupo como “The Jimi Hendrix Experience. La última canción del festival de Woodstock es “Hey Joe”, donde Jimi ya suena exhausto, con la guitarra un poco cansada también. La versión es buena, pero pierde el punch de la de estudio. Mitch ya también suena sin demasiada energía en sus golpes. No es por nada, este concierto duró dos horas, al parecer el tiempo más largo de Hendrix en cualquier presentación en vivo. Es buen cierre a pesar de todo. A quién no le gusta ese poderoso riff de “Hey Joe”? Un gran solo al 3:40 que se extiende por un minuto hasta que el grupo termina la canción como diciendo “ya basta, este fue el último gramo de energía que nos quedaba”. La gente sigue pidiendo más, pero esto es todo. El presentador agradece. Termina la presentación de Jimi Hendrix. Termina Woodstock. Y para muchos, termina la era del Flower Power.

 

Poco después de bajar del escenario, Jimi colapsó, exhausto. Pero haría mítica esa chaqueta de piel blanca y esa cinta en la cabeza. Como ya mencioné, no es el mejor concierto de Hendrix. Suena muy acelerado, muy impetuoso, con demasiadas ganas. Pareciera que quiere eclipsar el sol con la guitarra. Por momentos lo logra, pero en otros, todos los factores que le jugaron en contra, evitan que tenga una actuación perfecta. Alarga demasiado algunas canciones, se excede en algunos requintos, demasiados jams, poco ensayo y acoplamiento de la banda…

Con todo y es una cátedra de guitarra. Jimi Hendrix, aún dormido, supera a prácticamente todos los guitarristas de la historia, y por ello este es un documento memorable. Sin estar en su mejor nivel, este es un tremendo concierto, y aunque no haya a mi gusto muchas versiones definitivas, si no las has escuchado en ningún otro lado, posiblemente te causen un infarto.  

Como dato, esta alineación sólo sobreviviría un par de presentaciones más y luego Jimi cambiaría la alineación para conformar la “Band of Gypsys”. Las versiones del disco varían. Las hay con apenas 8 temas, que cortan toda la paja de este álbum doble, otra con 12, pero esta es la versión completa, tal cual del performance de Woodstock. Ya comentaba que originalmente le iba a poner un 8, ya que me parece que Jimi suena excesivo. Pero me es imposible. Por más ruidoso que sea, sigue siendo un dios absoluto de la guitarra.

 

 

 

Por Corvan 

 

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