ZENYATTA MONDATTA (The Police, 1980)

Artista: The Police (C)

Fecha de Grabación: Jul - Ago ‘80

Fecha de Lanzamiento: 3 de Octubre de 1980

Discográfica: A&M

Productor: The Police & Nigel Gray

Calificación: 7.5

              

Era: New Wave (1976-???)

Subgénero: New Wave (1976-1990)

Mejor Canción: Don't Stand So Close To Me

Canciones: 1) Don't Stand So Close To Me; 2) Driven To Tears; 3) When The World Is Running Down You Make The Best Of What's Still Around; 4) Canary In A Coalmine; 5) Voices Inside My Head; 6) Bombs Away; 7) De Do Do Do De Da Da Da; 8) Behind My Camel; 9) Man In A Suitcase; 10) Shadows In The Rain; 11) The Other Way Of Stopping.

 

Sabiendo que lo usual es que mi postura es más benévola, el 99% de los casos en que no coincido con George Starostin, generalmente mi reacción es: “Cómo le puede dar a ese disco una calificación TAN baja?”, siendo esa diferencia generalmente apenas de un punto a la que yo le pondría. Bueno, el Zenyatta Mondatta es del otro 1%, en el que me parece que le cuelga una calificación alta para mi gusto, pero en esta ocasión la diferencia de opinión es realmente abismal. Según su criterio, este sería de los mejores 10 discos de los últimos 35 años. A mi gusto, es por mucho el peor de The Police y creo que estoy siendo indulgente con la calificación… Por supuesto que esto es cuestión de opiniones y no pretendo sino dar la mía; The Police no se despeina ni deja de ser una gran banda por lo que yo tenga que decir.

La vida de The Police como grupo fue muy apresurada, tratando de aprovechar los “5 minutos de fama” que por esas fechas tenían las bandas. No bien terminaban de desempacar de una gira cuando ya estaban de nuevo en el estudio. Al menos esa fue la dinámica hasta 1981. La gira del Reggatta de Blanc se había extendido más de lo planeado, y si querían lanzar disco durante el ’80 (fieles a su costumbre, a finales de año), necesitaban abrirse espacio de algunos días. Así, de la mano del productor Nigel Gray, se fueron a Holanda, lugar que escogieron por cuestiones de impuestos, que ya los estaban ahogando en Inglaterra. La cuestión es que esta vez, ni siquiera tenían mucho material escrito, por lo que escribieron, ensayaron y grabaron todo en un lapso de 4 semanas, entre Julio y Agosto de 1980. De esas 4 semanas, aún tenían algunos compromisos para conciertos europeos, por lo que el tiempo efectivo fueron menos de 3 semanas. No se podían extender más porque ya tenían encima otra gira mundial que comenzaba en Bélgica, y de hecho, cuenta la leyenda que terminaron de grabar en Zenyatta a las 4 am y de ahí salieron directos al aeropuerto porque la gira mundial empezaba al día siguiente, con buena parte del nuevo disco sin estar listo para ser interpretado en vivo. El costo de grabación fue de £35,000, que realmente es nada, pero para ellos era más del doble que lo usado en el Outlandos y el Reggatta juntos.

El disco es apresurado, y se nota. Por todos lados. De los 11 temas, 3 son instrumentales, (no podemos considerar “Voices Inside My Head”como tema con letra, o si?) y francamente no creo que sea porque así lo quisieran, sino porque no les ajustó el tiempo para escribirles letras o grabarles las voces. Y aceptémoslo, tampoco es que The Police sea una banda Prog, son endiabladamente efectivos en sus instrumentos, pero distan de ser virtuosos, lo que hace de algunos temas demasiado repetitivos. Si a esto sumamos que “Canary In A Coalmine” y “Man In A Suitcase” son dos copias casi al carbón… 

Pero no todo es malo. Se notan algunos avances. En producción avanzaron enormidades, el sonido es cristalino, juegan bien con las ecualizaciones, por ejemplo en “Shadows In The Rain” donde la voz es audible y la batería está altísima, pero de alguna forma funciona así. Básicamente sentaron las bases de producción para la década que iniciaba, dejando marcado el sonido y estilo que imperaría en las bandas New Wave al menos durante los siguientes 7 u 8 años. La sección media de “When The World Is Running Down”, alrededor del minuto 2, es la forma en que todos los bajistas no-metaleros ecualizarían sus instrumentos a partir de entonces. A veces creo que es lo más interesante del disco, ver a detalle cómo están sonorizadas las canciones (como el bajeo mastodóntico de “Behind My Camel”). Por otro lado, continuamos con las influencias de Punk y Reggae (y agregamos Ska en este disco), pero cada vez más difuminadas. El trío está en una transición a sonidos más jazzy y a la vez pop que imperarían en sus últimas 2 placas. El rol de Andy Summers se vuelve más dominante con licks cargados de eco salpicando todos los temas, dando un efecto de sintetizador a su guitarra; Copeland más jazzero, más complejo, llevando intrincados cambios de ritmo; y Sting con ese extraño “anti-ritmo” reggae que a veces va en contrapunto con la batería.

Líricamente, Sting y Copeland comienzan a lanzar algunos dardos políticos y sociales. El caso es que… bueno, creo que no siempre lo hacen de la mejor manera, con letras que pecan de inocentes. Dejémoslo en que mejorarán en este aspecto en el Ghost in the Machine, pero se nota que letras como las de “De Do Do Do, De Da Da Da" fueron escritas ante el micrófono.

El mismo trío quedaría muy insatisfecho con este disco. Tanto, (y hay que resaltar ese TANTO), que en el ‘86 hicieron un breve alto al fuego tras su declaración de odio tripartita, para regrabar los dos singles, “Don't Stand So Close to Me” y “Du Du Du…” para algunos compilatorios, justo antes de su disolución formal. Las sesiones tampoco fueron de lo más amenas, y surgieron algunas fricciones. Sting no quería grabar nada que no fuera al menos de su coautoría, y el Zenyatta tiene 2 temas de Copeland y otro de Summers. Dado que esta vez no había mucho de dónde escoger, Sting tuvo que sonreír y tragarse su orgullo. Pero cuenta la leyenda que incluso se había robado la cinta de “Behind My Camel”, la cual le parecía odiosa, y la había enterrado en su jardín. Tuvo que desenterrarla, evidentemente, contra su voluntad. Y supongo que también tuvo que aceptar el Grammy por mejor tema instrumental con una sonrisa forzada.

El disco tiene mucho bling bling, y quizá por eso entiendo la postura de Starostin. Pero detrás de ese bling bling es un disco demasiado básico, con canciones incluso más simples que los primeros 2, e incluso inacabadas. “Don't Stand So Close to Me” es el único clásico. El título del álbum, Zenyatta Mondatta, igual que los anteriores, más que un juego de palabras fue un juego de sonidos sin significado en particular.

 

El disco abre con “Don't Stand So Close To Me”, con mucho, la canción más interesante del disco, y de mis favoritas de la banda. Inicia con Sting cantando de una forma oscura, amenazante, casi susurrada, en la que se nota una tremenda tensión. La guitarra hace punteos mientras el sintetizador, interpretado también por Andy, crea un denso telón de fondo. Es, hasta el minuto 1, el tema más oscuro de The Police, con la letra reflejando la tensión sexual que emana: “Young teacher, the subject, of schoolgirl fantasy”. Pero el estribillo revienta con tonos mayores, aumentando el tempo a una especie de minifiesta reggae: “Don't stand, don't stand so, Don't stand so close to me” con la guitarra de Andy haciendo esa especie de riff agridulce en escalera, Stewart llevando un beat jazzy con los platillos dominando, y Sting con su arreglo raro… Al 2:50 hay un puente instrumental en el que Andy hace unas ráfagas con sintetizador que al difuminarse dejan un tímido arreglo de guitarra, y después se va de nuevo al coro para cerrar en un fade out. Pero llama la atención que no hay un requinto en forma, que el sintetizador domina, como presagiando lo que pasaría el resto del disco y de la década.  Líricamente, retrata la tremenda tensión sexual entre un joven maestro y una alumna: “Temptation, frustration, So bad it makes him cry, Wet bus stop, she's waiting, His car is warm and dry”. Los dos saben de lo peligrosísimo de la situación y por ello en el estribillo ruegan mantenerse alejados, aunque Sting nunca aclara si pasa algo. Realmente es una joya por como todo lo que plantea la letra con tan pocas palabras, pero sobre todo, por cómo la interpreta, destacando los oscurísimos versos. Por cierto, Alguien sabía que Sting había sido maestro de Inglés antes de ser famoso? Yo tampoco. Alguien le cree que la letra de esta canción está inspirada “sólo” en Lolita de Nabokov, a la que hace referencia en la letra? Yo tampoco!!! 6 años después, la regrabarían, en una versión más lenta, fechada, y a mi gusto, inferior, y que sería el detonador para que el trío anunciara formalmente su fin. 

Continuamos con “Driven To Tears”, un tema rarísimo, pero en el buen sentido. Esta es la primer canción política/social de Sting, y hay que decir que no está nada mal. La escribió durante la gira en USA del ’79, en un cuarto de hotel, mientras veía las noticias y comenzaron a pasar imágenes de los niños muriendo de hambre en Biafra. Sting diría que literalmente se le salieron las lágrimas con la mezcla de rabia e impotencia, y la canción salió solo a manera de preguntas: “How can you say that your not responsible?, What does it have to do with me?”. Es curioso como el tema sigue vigente. La televisión nos ha vuelto inmunes al dolor. “Seems that when some innocent die, All we can offer them is a page in a some magazine”, solo hay que cambiar las revistas por status en Facebook y ya, sigue tan actual como hace 34 años. La tecnología permite milagros como la TV, como internet, pero no cosas tan básicas como alimentar a todos los seres humanos del planeta. Es que eso no es negocio! Musicalmente es una joya. Una línea de bajo de antología, sobre la que se arma toda la canción. Copeland hace uno de los ritmos más complejos con The Police, algo jazzy, pero de pronto volviéndose loco con síncopas y destiempos, y con un maestral manejo de los platillos, de sus mejores trabajos con la banda. Andy luce discreto, haciendo una rápida secuencia de 2 tonos cargadísimos de eco durante los versos, y un arreglo algo más complejo en los estribillos. Al 1:40 revienta con un solo pesadísimo, cacofónico, cargado de distorsión y muy corto, pero que aún no sé si es muy básico y punketo, o si es una tremenda joya de Summers. En cualquier caso es de los pocos requintos del disco. El único pero, acaso, es la extraña melodía, oscura, pero poco memorable en los versos, cantada de forma casi rapeadea, y que se vuelve memorable hasta que revientan los estribillos. Como sea, es la otra gran canción del disco. Sting la tocaría como solista para el Live Aid, por lo que al menos se puede decir que tuvo algún resultado para lo que criticaba con ella. 

Sigue “When The World Is Running Down You Make The Best Of What's Still Around”, que debe ser contendiente a uno de los títulos más largos y raros de una canción. Tiene otro extrañísimo riff de bajo que se carga la canción, pero esta vez pareciera que Sting quería acercarse lo más posible a la música Disco. De hecho, la canción, ganó premio como “Música Club”. Andy hace Power Chords cargadísimos de eco que crean texturas de fondo. La letra es apocalíptica, semejante a “Bring On The Night” del Regatta, desde el punto de vista del único sobreviviente a un fin del mundo, que narra cómo se muere lentamente de aburrimiento. Al 1:50 hay un puente, en el que no se puede decir que haya un solo de bajo, sino que Sting acelera la figura con aún más eco para sentar las pautas de la ecualización del New Wave ochentero. El riff de bajo es de los más cool de Sting, pero prácticamente no cambia, y la rola termina siendo repetitiva y muy cansada. Se nota que les faltó tiempo para redondearla, e incluso el Fade Out con que acaba, a medio verso, simplemente demuestra la falta de ideas. 

Después tenemos “Canary In A Coalmine”, una rola ligera, pero divertida, y que nos alegra un poco después de un inicio de disco tan oscuro. Más que Reggae, se trata de un Ska, con una guitarra de Andy inusualmente juguetona. Sting y Copeland hace una gran sección rítmica que nos pone a brincar, o cuando menos, a llevar el tiempo con el pie. Critica con cierto sarcasmo a quienes quieren vivir en una burbuja y protegidos de todo. En estos tiempos de paranoia por la “epidemia” prefabricada de ébola, saltan líneas como “You're so afraid to catch a dose of influenza”. No es una joya eterna, pero está bien hecha, es pegajosísima, y es inevitable que te pinte una sonrisa y contagie su buen humor. 

Enseguida está “Voices Inside My Head”, que pudo ser el tema de una serie ochentera de coches, de preferencia un Pontiac Trans-Am, con inteligencia artificial, que habla, y que ayuda a su conductor a resolver casos policiacos. Esperen! No, de hecho no se parece tanto al tema de Knight Rider; creo que el de la serie tiene al menos cambios de tono y dura mucho menos. “Voices” tiene nuevamente con una línea de bajo asesina, pero que de tanta repetición se vuelve tediosísima. La letra es simplemente un par de líneas repetidas también hasta el cansancio: “Voices inside my head, Echoes of things that you said”, más esos “Cha”, por lo que muchos la consideran instrumental. Igual que varios temas del disco, me parece un buen material de partida, pero en absoluto un tema terminado. Acaso un jam con potencial, pero excesivamente repetitivo, en el que los casi 4 minutos que dura, se vuelven eternos. 

Luego llega “Bombs Away”, canción escrita por Copeland, en la que Stewart hace sus pininos con temas políticos, hablando de la invasión de la URSS a Afganistán. Copeland escribe con un cinismo que me hace preguntarme si realmente no está siendo banal: “The general scratches his belly and thinks, His pay is good but his officers stink”. Pareciera que los temas más delicados, al menos en este disco, los tratan con los ritmos más bailables y un humor quizá demasiado inglés… El tema tiene otro requinto muy raro, de tintes arabescos. El estribillo es muy pegajoso “Bombs away,But we're O.K.”. No es tampoco tan mala como para justificar que Sting no la quisiera grabar en principio, pero jamás será un clásico.  

Siempre he tenido un problema con “De Do Do Do, De Da Da Da. No sé por qué, simplemente no la soporto. Un título dadaísta estúpido hasta el infinito, que se repite en el estribillo como taladro, y lo peor es que es pegajosa como sanguijuela. Una lástima porque la guitarra de Summers es realmente buena. La intención política de los versos nunca me ha quedado clara.- O quizá la intención sí, pero la forma en que lo plasmó Sting es la que parece difusa, y con rimas demasiado obvias (qué rima con “me”??? Pues “me”!!!). No sé, creo que Sting tuvo un retroceso a la mentalidad de un niño de 6 años, o peor aún, considera a su público digno de una canción dadaísta. Lo único peor es la versión que regrabaron en el ’86, más lenta, y con arreglos a la Cindy Lauper, pero que con The Police, simplemente nos dejan agradeciendo su ruptura. 

“Behind My Camel” es otro de los instrumentales, escrito por Andy. Un riff agudo en escala ascendente-descendente, con capas de sintetizador al fondo, y un bajo en destiempos con un volumen inusitado, lo cual le da un efecto apocalíptico. Suena como música de fondo de una película de los Cazafantasmas. El efecto es muy bueno... Hasta la tercera o cuarta vez. Luego se vuelve endiabladamente repetitiva. No hay más cambios, es una vuelta tras otra, tras otra, tras otra. Esta vez sí justifico que Sting haya enterrado los masters en su jardín. Ni siquiera se molestó en tocar en la canción, Andy tocó el bajo, (prácticamente todo excepto la batería). Lo que parece increíble es que haya ganado el Grammy a mejor tema instrumental, aunque considerando la época, no me quiero imaginar los demás… ni la cara de Sting al recibir el premio! 

“Man In A Suitcase” me podría gustar, si no fuera porque es básicamente “Canary In A Coalmine” con otra letra. Sting no se molestó ni siquiera en cambiar demasiado la melodía vocal, simplemente le bajaron un poco el tempo, y esta vez la letra ni siquiera es divertida. Nunca he justificado los autoplagios, pero en esta ocasión no usaron ni tantita imaginación. Starostin, como fan del disco, dice que no se parecen las canciones, que es simplemente es cuestión del género, en este caso el Ska. Bueno, usando “Obladi Oblada”, que él referencia en su ejemplo, me pregunto si “Why Don’t You Get A Job” es también una casualidad del género (y de beat, de tono, de melodía y de todo).    

Sigue “Shadows In The Rain”, que Starostin considera “medio-instrumental”, quizá porque la voz de Sting está tan procesada y llena de eco que no se entiende nada. Está además a un volumen muy bajo. Esa es quizá la cuestión más interesante de la rola, la extrañísima ecualización, con el bajo y los platillos aplastando, y la voz y la esquizofrénica guitarra en un volumen casi inaudible. La canción logra reflejar el aire paranoico y alucinante de las letras, pero a fin de cuentas vuelve al eterno pecado de este disco, es MUY repetitiva, y además es la más larga del disco, pasando los 5 minutos.

El disco cierra con “The Other Way Of Stopping”, otro instrumental de Copeland. Supongo que otra manera de detenerse es darse de bruces con el suelo… No sé, pareciera que Andy esta vez está simplemente jugando con los armónicos de su guitarra al azar. Sé que no lo está haciendo, hay cierto patrón en la escala, pero por momentos es muy repetitiva, y la sección rítmica, que empieza compenetrada, empieza a irse cada quien por su lado para terminar todos de forma caótica, tocando cada quién sabrá dios qué canción distinta. Otro jam sin sentido. Otra manera de parar es apretar el botón de “Stop” en cuanto inicia…

 

En mi rancho hay un dicho: “Aunque la changa se vista de seda, changa se queda”. Lo que significa que, aunque tengas todo el dinero del mundo, al mejor productor, y los efectos de sonido más desquiciantes, si las estructuras de las canciones no son buenas, el resultado final no será bueno. Y este es el caso. No se puede decir siquiera que fuera un disco “revolucionario”. Lo era para The Police porque empezaban (y hay que resaltar el EMPEZABAN) a distanciarse del Punk y Reggae. Pero a nivel general, no fue nada nuevo, los Talkin’ Heads y Television ya habían ido y venido a esas alturas. En dado caso, coincido con George en que el Zenyatta Mondatta pudo haber sido un gran EP. Pero como LP, muestra todas las deficiencias de The Police, que a pesar de que se esfuerzan a nivel instrumental, no alcanzaron a armar un disco conciso en tan poco tiempo, y termina siendo muy repetitivo. Una muestra de que un tema “atmosférico” no necesariamente significa que sea bueno, Y porqué no? un ejemplo más del Síndrome del Tercer disco.

 

 

Por Corvan 

 

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